La medida gremial impacta en franjas horarias específicas y podría generar cancelaciones y reprogramaciones en el aeropuerto Presidente Perón.
El inicio de un plan de lucha de los controladores aéreos comenzó a sentirse en el aeropuerto de Neuquén, donde este jueves varios servicios programados para la tarde quedaron bajo advertencia de posibles demoras. La protesta, que se extenderá durante cinco días consecutivos, introduce incertidumbre en la operatoria aérea y afecta tanto partidas como arribos en distintos puntos del país.
La medida fue dispuesta por la Asociación Técnicos y Empleados de Protección y Seguridad a la Aeronavegación (Atepsa) y se desarrollará entre el 26 de febrero y el 2 de marzo de 2026, con interrupciones parciales del servicio en horarios determinados. Este jueves 26, la franja alcanzada por la retención de tareas se extiende de 15 a 18, un período en el que estaban previstos vuelos con origen y destino en Neuquén.
En esa ventana horaria estaban programadas conexiones clave para la capital neuquina, tanto en arribos como en salidas. Se trata de servicios que enlazan con Buenos Aires y que suelen concentrar un alto movimiento de pasajeros por motivos laborales, comerciales y turísticos, por lo que cualquier alteración en su cronograma repercute directamente en la dinámica del aeropuerto local.
El esquema de paro fue diseñado con diferentes características según el día. No todas las jornadas impactarán de la misma manera ni sobre el mismo tipo de vuelos. El cronograma establece interrupciones escalonadas, lo que obliga a las aerolíneas a reorganizar su programación y advertir a los pasajeros con anticipación.
Para el jueves 26 de febrero, la afectación alcanza a la totalidad de la actividad aérea en el tramo de 15 a 18. El viernes 27, en tanto, la restricción se trasladará a la franja de 19 a 22, también con alcance general. El sábado 28 la medida será más acotada: se aplicará entre las 13 y las 16 y alcanzará únicamente a la aviación general y a los servicios no regulares.
Los vuelos directamente afectados este jueves son:
El domingo 1 de marzo el impacto se concentrará en los vuelos comerciales nacionales entre las 9 y las 12, mientras que el lunes 2 de marzo la retención de tareas se desarrollará entre las 5 y las 8 e involucrará los despegues de todas las categorías de aeronaves.
A pesar de la amplitud del plan de lucha, el sindicato aclaró que determinadas operaciones no estarán alcanzadas. Permanecerán garantizados los vuelos sanitarios, los operativos de emergencia, los traslados humanitarios y las misiones oficiales del Estado. Esta excepción busca preservar situaciones críticas que requieren intervención aérea inmediata.
En el aeropuerto Presidente Perón de Neuquén, la principal preocupación se centra en la reorganización de horarios y en la eventual reprogramación de conexiones. Muchos viajeros utilizan los vuelos de la tarde para enlazar con servicios internacionales o para cumplir compromisos laborales, por lo que cualquier alteración genera complicaciones logísticas.
Las aerolíneas comenzaron a notificar a los pasajeros cuyos vuelos coinciden con las franjas afectadas. En algunos casos, se ofrecen cambios sin penalidad o la posibilidad de solicitar reembolsos. No obstante, la confirmación definitiva de cada operación dependerá de cómo se desarrolle la medida en cada jornada.