El gremio docente de la Universidad Nacional del Comahue inició una nueva semana de paro con clases públicas y actividades de visibilización.
La crisis presupuestaria y salarial en las universidades nacionales volvió a escalar con una nueva semana de paro impulsada por la CONADU Histórica, con fuerte impacto en la Universidad Nacional del Comahue (UNCo), donde ADUNC puso en marcha medidas de fuerza, actividades abiertas y acciones de visibilización para denunciar el deterioro del sistema universitario público.
Según explicó Francisco Garrido, secretario general de ADUNC, el conflicto se profundiza por la falta de aplicación de la ley de financiamiento universitario aprobada por el Congreso a fines del año pasado, pese a que —según remarcó— ya existen fallos judiciales que ordenan su implementación.
“El problema presupuestario se viene agravando. Ya pasaron más de 180 días sin que se aplique una ley votada por amplia mayoría y respaldada incluso judicialmente. Para nosotros es una situación inadmisible”, sostuvo el dirigente sindical en diálogo con LU5.
Durante esta semana, el sindicato docente universitario lleva adelante un paro nacional acompañado por clases públicas, debates, charlas y distintas iniciativas en las sedes universitarias para visibilizar el conflicto.
Garrido aclaró que, en esta etapa, el eje está puesto en instalar nuevamente el reclamo en la agenda pública y preparar una gran movilización nacional prevista para el 12 de mayo, fecha en la que se realizará una nueva Marcha Federal Universitaria en todo el país.
“Esta semana no hay una marcha específica del sector universitario, sino paro y actividades de visibilización. El objetivo principal es llegar con fuerza al 12 de mayo, cuando habrá una nueva movilización federal para exigirle al Gobierno nacional que cumpla con la ley”, explicó.
Además, indicó que ADUNC también podría sumarse a las convocatorias previstas para el 30 de abril en el marco de actividades sindicales más amplias, dependiendo de las acciones organizadas en cada localidad.
Uno de los puntos más críticos del reclamo pasa por el deterioro salarial de la docencia universitaria. Desde el gremio advirtieron que los ingresos actuales están muy por debajo de lo que requiere un profesional con dedicación exclusiva.
Garrido señaló que un docente que recién inicia con dedicación completa de 40 horas semanales percibe alrededor de un millón de pesos mensuales, una cifra que consideró insuficiente frente al costo de vida actual.
“Para cualquier profesional, ese salario hoy resulta insostenible. La situación salarial se ha vuelto crítica y eso impacta directamente en la posibilidad de sostener la carrera docente”, expresó.
El dirigente también vinculó esta problemática con la pérdida de recursos en áreas clave como investigación, extensión y becas estudiantiles, sectores que —según aseguró— también sufren el impacto del desfinanciamiento.
Uno de los datos más alarmantes que aportó ADUNC tiene que ver con la salida de docentes del sistema universitario. De acuerdo con el relevamiento gremial, entre 2024 y 2025 se registraron alrededor de 270 renuncias vinculadas principalmente a la crisis salarial.
Aunque aclaró que no todas representan una pérdida definitiva porque algunas vacantes logran cubrirse, Garrido remarcó que el mayor problema está en el abandono o la falta de incorporación de jóvenes profesionales.
“La parte más joven es la que más está renunciando o directamente no ingresa. Ahí está el problema más serio, porque se dificulta la formación de nuevos cuadros docentes y el futuro de la universidad pública”, advirtió.
Según detalló, el fenómeno no incluye jubilaciones u otros motivos administrativos, sino que refleja especialmente las dificultades para atraer y retener a quienes recién comienzan su carrera académica.
Desde ADUNC apuntan directamente contra la administración de Javier Milei por no ejecutar una normativa que consideran clave para el sostenimiento del sistema universitario nacional.
Para el sindicato, el incumplimiento presupuestario no solo compromete el funcionamiento cotidiano de las universidades, sino también la calidad educativa, la producción científica y el acceso de miles de estudiantes.
Con ese escenario, la estrategia sindical busca mantener el conflicto activo con medidas de protesta semanales y culminar en una demostración masiva el próximo 12 de mayo, cuando docentes, no docentes, estudiantes y organizaciones sociales volverán a movilizarse.
Mientras tanto, en la UNCo y en otras casas de estudio del país, la semana transcurrirá entre aulas abiertas, debates y acciones públicas, en un intento por sostener un reclamo que, según los gremios, ya dejó de ser solo salarial para convertirse en una discusión sobre el futuro de la universidad pública argentina.