Las pymes neuquinas pasan por todo tipo de peripecias cuando necesitan insumos importados. Las vinculadas a las petroleras de Vaca Muerta dejan marca en los caminos que recorren y recalientan baterías de teléfonos en la búsqueda de algún canal que desemboque en los dólares baratos del Banco Central. Hacerse de divisas en los mercados financieros en muchos casos les borra los márgenes de sus negocios.
Daniel González, presidente de Acipan e integrante de Fecene, la federación de las empresas neuquinas del petróleo y el gas, contó a este medio que “cada vez que se rompe una máquina y se necesita un repuesto importado se activa un operativo que incluye a los empresarios y funcionarios provinciales llamando a sus contactos en los ministerios nacionales que cargan la tinta de la lapicera que decide a quién le venden y a quien no los dólares del Banco Central, que valen algo más de la mitad de los que se adquieren por otras vías.
El sindicalista Guillermo Pereyra también manifestó su rechazo a la administración nacional de las divisas para las importaciones. Coincidió con González en que la política del gobierno nacional frena el potencial de crecimiento de Vaca Muerta porque ralentiza las inversiones en insumos y capital de trabajo. Pereyra considera que también frena el aumento del empleo en los yacimientos.
Las provincias petroleras como las empresas del sector han reclamado y entablado negociaciones con la cartera económica de Sergio Massa y la secretaria de Energía, Flavia Royón, por una divisa petrolera que sea espejo del dólar agro. “No hay nada al respecto”, le dijo el ministro de Energía de Neuquén, Alejandro Monteiro, a LM Neuquén, esta semana.
El funcionario del gobierno de Omar Gutiérrez fue escueto en la respuesta. Lo cierto es que las gestiones multisectoriales en pos de un dólar especial para los petronegocios no tuvieron resultados todavía. Esta movida beneficiaría a los exportadores, quienes verían incrementados sus ingresos en el orden del 40% una vez finalizada cada operación en el comercio exterior.
Pereyra insistió en que el problema en el sector petrolero es la burocracia de la administración de Alberto Fernández y no la falta de dólares. "Las empresas tienen los dólares para importar, pero no pueden hacerlo por las trabas burocráticas", se quejó esta semana el titular de la federación de entidades gremiales petroleras del país.
En la otra vereda, los empresarios neuquinos hacen fila semana a semana en dependencias oficiales y oficinas de abogados y contadores buscando la vuelta para importar sin poner en juego la renta de los contratos con las operadoras o las grandes compañías de servicio para las que trabajan. González explicó que en muchos casos al final de una lista de gestiones se llega a una vía de acceso a las divisas oficiales, pero lleva tiempo e implica una serie de gestiones con niveles variables de formalidad.