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Hace años que el avance de la ciudad llega cada vez a más rincones de Plottier, donde son muchos los nuevos loteos que se instalaron sobre las viejas chacras. Atrás quedaron las plantaciones de manzanas o cerezas que fueron suplantadas por casas, piletas y jardines de muchas familias que eligieron esta zona para vivir. Y aunque como en cualquier barrio siempre hay perros o gatos callejeros, esta vez la sorpresa fue más allá.
Como todas las mañanas, una vecina salió de su casa para regar su jardín y se encontró con una vaca. El animal de color blanco y negro se estaba comiendo las flores de su patio y ella no supo como ahuyentarlo. Es que aunque las vacas se ven muy tranquilas, el tamaño de este animal es bastante más imponente que el de un perrito, así que la vecina decidió meterse de nuevo en su casa y esperar.
La vaca siguió a paso lento por varios jardines más dentro del barrio Las Lilas, ubicado a la vera de la Autovía Norte y sobre el suelo que más de una década atrás fue una chacra.
No tardaron en llegar los mensajes por WhatsApp entre los vecinos de ese barrio del sector Oeste de la ciudad, quienes se tomaron la visita con sorpresa pero también en chiste y hasta se tentaron con hacerla pasar directamente hacia alguna parrilla.
Lo cierto es que en la zona aún quedan algunos de los viejos chacareros que crían ganado, tienen caballos y otras especies y de vez en cuando algún animal se les escapa en búsqueda de un sabroso almuerzo.
La visita inesperada recorrió todo el barrio ya que, al parecer, la vaca quiso aprovechar el pasto de muchas viviendas y volver a su chacra con la panza llena. El animal lleva el señalamiento de su dueño y seguramente él la fue a buscar para llevarla de nuevo a su hogar, ya que para los vecinos de ese concurrido barrio se iba a tornar complicado "andar esquivando vacas" para estacionar.
Por suerte, el animal no trajo graves problemas en su recorrido por el barrio sino que la visita fue disfrutada por los más chicos y chicas de la zona quienes hasta se animaron a acariciarla y hasta la invitaron a jugar a la pelota en la plaza. Por ahora no la convencieron, pero quizás con el correr de sus visitas la vaca pueda ir tomando confianza y se anime.