La medición que realiza la consultora británica QS la ubica entre las referentes a nivel mundial en el campo agroforestal. Y, a nivel patagónico, consolida su liderazgo en un año en el que el ajuste vino con todo.
El ranking Quacquarelli Symonds (QS), que confecciona la compañía británica especializada en el análisis de instituciones de educación superior a nivel global, refleja el complejo panorama que afecta a la educación superior pública argentina, que la relega de otros países de la región y más aún de las principales potencias.
Sin embargo, la evaluación que realiza la consultora deja bien parada a la Universidad Nacional del Comahue (UNCo). A nivel sudamericano, se ubica en el rango 181-190, a nivel nacional, se posiciona en el lote del medio de las casas de estudios públicos y, a nivel patagónico, consolida su liderazgo.
Pero la gran nota la UNCo la ofrece, según Quacquarelli Symonds, al ingresar en 2026 en la banda 401-475, en el área agroforestal (Agricultura y Silvicultura “Agriculture & Forestry”), un reconocimiento global a la investigación y producción científica de sus facultades e institutos. Esto significa que forma parte ya del selecto grupo de las mejores del mundo en este rubro.
El criterio de la evaluación indica que la performance de la UNCo en el campo agroforestal responde a un despliegue académico e investigativo estratégicamente distribuido en las provincias de Río Negro y Neuquén. En ese sentido destaca por su liderazgo en líneas de investigación, vanguardia tecnológica y servicios tecnológicos de transferencia, entre otros puntos.
El ránking QS revela, además, que la UNCo es una de las pocas casas de altos estudios públicas de Argentina que logra clasificar y mantener presencia internacional en esta disciplina específica, compartiendo reconocimiento en el sector agroforestal junto a la Universidad de Buenos Aires (UBA), la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) y la Universidad Nacional de Mar del Plata.
¿Qué evalúa ll ranking QS? Hace la medición global el desempeño basándose en indicadores clave como la reputación académica, la consideración de los empleadores y el impacto/citaciones de sus investigaciones científicas, áreas donde la UNCo destaca debido a sus proyectos especializados en ecosistemas patagónicos y andinos.
A nivel regional, pero ya a nivel general, le siguen a la UNCo, según QS, la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco, la Universidad Nacional de Río Negro, y la Universidad Nacional de la Patagonia Austral. La Universidad de Tierra del Fuego quedó al margen de las ponderaciones.
En tanto, en las mediciones de QS para América Latina y el Caribe, la UNCO se ha estabilizado en el rango 181-190, pero mantenerse de forma consistente en el Top 200 de América Latina es un mérito significativo, considerando las más de mil instituciones que componen el ecosistema universitario de la región.
A nivel global, en la clasificación general que mide a las instituciones de élite de todo el planeta, la UNCo se mantiene dentro de la banda #1401+. Tras haber rozado el bloque 1201-1400 en ediciones previas (como 2023 y 2024), la universidad pudo asentarse en la base del listado global general. No obstante, sigue integrando el selecto grupo de aproximadamente 25 universidades argentinas que logran visibilidad global, resistiendo la fuerte presión de sistemas universitarios internacionales que cuentan con presupuestos significativamente superiores.
Este, sin dudas, ha sido uno de los años de mayores dificultades no solamente para la UNCo, sino para todas las instituciones de educación superior púbicas del país como consecuencia del drástico ahogo presupuestario.
Pese a los remarcables esfuerzos del gobierno de Javier Milei en desfinanciar las universidades argentinas, estas han dado una muestra real de resiliencia. En el caso de la UNCo, también para sostener a un tiempo una oferta académica que responda a los requerimientos de la región y afianzar su expansión territorial en las dos provincias.
El reciente proceso eleccionario que desembocó con la designación de las nuevas autoridades también marca un hito, pues los comicios se realizaron con absoluta normalidad y sin que las diferencias ideológicas que conviven en su seno hayan tenido un peso específico lo suficientemente fuerte para desacomodar la importancia de su rol institucional en un país que no consigue superar su grieta.