Petroleros con salarios millonarios, pero familias pobres en educación financiera

¿De qué sirve ganar millones si no sabemos administrar el dinero? La ecuación no siempre es en cuánta plata ingresa, sino en cuánto se ahorra o se reinvierte.

Neuquén, una provincia en crecimiento exponencial con una transformación económica histórica. Vaca Muerta genera inversiones, oportunidades laborales y sueldos que, en determinados puestos, superan ampliamente los ingresos de otras actividades como la docencia, el empleado de comercio o muchas profesiones del mundo laboral. Generando esto una brecha de ingresos sumamente atomizada y desigual.

Pero detrás de estos altos ingresos, génesis de este articulo surge una pregunta incómoda: ¿Estamos enseñando a nuestros hijos a administrar el dinero o solamente los estamos preparando para tener empleados remunerados?

Y aquí surge la gran pregunta: ¿Ganar mucho es lo mismo que ser rico?

Una persona puede recibir un excelente salario y vivir endeudada, pagando los mínimos de las tarjetas de créditos, refinanciando créditos. Pueden comprar vehículos de alta gama, tener una casa llena de comodidades, donde podrían vivir más de una familia en proporción a los metros cuadrados, mansiones en barrios privados, altas expensas y un establishment social que se paga caro. Carecer de ahorros o un fondo de desempleo para enfrentar una emergencia, es una de las mayores desinteligencias financieras que puede hacernos pagar un alto precio “el vivir por encima de nuestras posibilidades”.

La ecuación no siempre es en cuánto dinero ingresa, sino en cuánto se ahorra, se reinvierte y cómo se administran los ingresos.

La inflación sin lugar a dudas condiciona las posibilidades de una planificación sustentable, pero sin embargo la educación financiera a temprana edad (desde salita de 5 hasta 5to año de la secundaria) fortalecerían a futuras generaciones y les daría las herramientas necesarias para tener educación y responsabilidad emocional en el uso de los recursos y el dinero.

El simple gasto hormiga, un gasto invisible que, en la suma del mes, en estos salarios petroleros se llevan un auto, una casa, un fondo de retiro o una oportunidad de negocio que les permitirá invertir en un activo que crearía independencia económica. Un salario alto no garantiza independencia financiera. Y aquí aparece una responsabilidad que debemos asumir las familias, la escuelas, las empresas, los gobiernos y toda la sociedad en su conjunto.

Hablar de dinero a temprana edad

¿Por qué la escuela no enseña a administrar el dinero? ¿Por qué en las familias cuesta abordar y hablar sobre este tema?

Los estudiantes aprenden matemáticas, historia y ciencias, entre otras materias más, sin embargo muchos llegan a la adultez con títulos universitarios sin comprender cómo funciona el dinero, cómo manejar una tarjeta de crédito, qué es el interés compuesto, cómo elaborar un presupuesto y cómo planificar un retiro sustentable y real para el futuro;- y lo más importante cómo equilibrar el trabajo con la vida familiar, para tener tiempo y recursos para compartir con nuestros seres queridos.

La contradicción más dura del sistema educativo es preparar a un joven durante años para conseguir empleo y dedicar tan poco tiempo a enseñarle qué hacer con su sueldo.

La educación financiera debería formar parte de la vida cotidiana de los niños y adolescentes, así como también la alimentación saludable, el deporte y la educación emocional. El sistema educativo, la escuela y la sociedad en su conjunto debe reflexionar y hacer una pausa para incluir estos temas en la vida cotidiana de nuestros hijos y alumnos con el propósito de construir una sociedad más prospera y justa.

La pregunta que Neuquén y el país entero debería hacerse: ¿Queremos una provincia que produzca millones de dólares o una sociedad que también sepa construir y conservar riqueza a largo plazo?

Vaca Muerta, transforma a diario nuestra economía. Pero la verdadera transformación será dada cuando ese crecimiento económico se convierta en oportunidades duraderas para las próximas generaciones. Porque no es suficiente con educar nuestros hijos para tener un buen empleo. Debemos enseñarles que también pueden crear sus propios ingresos, pueden administrarlo, hacerlo crecer y utilizarlo responsablemente. Ya sean empleados, autoempleados, dueños de negocios o inversionistas la responsabilidad emocional en el uso y planificación del dinero es la misma para los cuatro lugares donde estemos ubicados.

Desde FINANZASLAND, una iniciativa educativa nacida en la Patagonia, proponemos que niños y jóvenes aprendan sobre ahorro, inversión, emprendimiento y decisiones económicas responsables mediante juegos y experiencias participativas. Proponemos que en todas las escuelas y familias del país de hable de dinero, porque hablar de dinero también es hablar de amor y debemos darnos ese espacio de reflexión con las infancias y los jóvenes.

No buscamos formar pequeños economistas. Buscamos formar jóvenes capaces de decidir.

Bibiana Sagripanti es fundadora de FINANZASLAND — Finanzas para jóvenes y niños.

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