ver más

Piedras, miedo y otra pelea: se revolearon con baldosas y comerciantes neuquinos piden más seguridad

Comerciantes de Sarmiento, Laínez y Leguizamón aseguran que las peleas y episodios violentos son frecuentes y piden patrullajes preventivos.

Los comerciantes del Bajo neuquino aseguran que están cansados de convivir a diario con situaciones de violencia y reclaman mayor presencia policial en las calles. El último episodio ocurrió este martes y quedó registrado en un video: un grupo de personas se enfrentó en la vía pública y utilizó baldosas que habían arrancado de la vereda como proyectiles.

El hecho ocurrió alrededor de las 18 en inmediaciones de las calles Sarmiento, Laínez y Leguizamón. Según relató Paula, una de las comerciantes de la zona, no se registraron personas heridas ajenas al grupo que protagonizó la pelea ni daños en las vidrieras, aunque sí quedaron veredas deterioradas por las baldosas que fueron utilizadas durante el enfrentamiento.

"Estamos muy cansados todos los comerciantes, es un cansancio muy generalizado", contó Paula en diálogo con R7. Según explicó, los comerciantes vienen advirtiendo desde hace tiempo sobre situaciones que, de acuerdo con su relato, se repiten prácticamente todos los días.

La comerciante señaló que algunas de las personas que permanecen en el sector se presentan como vendedores ambulantes y ofrecen medias, bolsas u otros productos. También aseguró que suelen acercarse a personas que circulan en vehículos o caminando y que, en determinadas ocasiones, ingresan a los comercios.

"Siempre entran a los negocios, son violentos, son maleducados. No hay presencia policial, que es lo que más nos preocupa", sostuvo.

Una pelea que terminó con baldosas como proyectiles

El episodio de este martes comenzó con una discusión entre personas que se encontraban en la zona. De acuerdo con el relato de la comerciante, la pelea habría estado relacionada con una situación vinculada al acceso a un colectivo y terminó con agresiones físicas y lanzamiento de piedras.

Para conseguir los proyectiles, los involucrados habrían arrancado baldosas de la vereda. Algunas fueron arrojadas entre ellos mientras otras personas circulaban por el sector. Paula remarcó que frente al lugar donde ocurrió la pelea funciona una parada de colectivos, por lo que manifestó su preocupación por el riesgo que representó la situación para quienes esperaban el transporte público.

"Podrían haberle pegado a cualquier persona, podrían haber roto cualquier vidriera, cualquier comercio", señaló.

Your browser doesn’t support HTML5 video

Los comerciantes cuentan con un grupo de comunicación en el que comparten alertas y situaciones vinculadas a la seguridad. Allí, según indicó Paula, se informó lo ocurrido, aunque hasta el momento de la entrevista no habían recibido respuestas sobre un refuerzo de la presencia policial.

El episodio de la tarde no habría sido el único ocurrido ese martes. Según la comerciante, alrededor de las 11 se produjo otra pelea en la parada de taxis ubicada detrás de la Feria de las Pulgas.

En ese caso no hubo registros de video, pero Paula afirmó que dos personas terminaron con heridas visibles y manchas de sangre luego de enfrentarse entre sí. "Es una constante, un peligro. Es un peligro para la gente que anda caminando, para la gente que anda en autos, para la gente que anda comprando, para todos", sostuvo.

La comerciante aclaró que cuando los vecinos o comerciantes llaman al 101, en algunas oportunidades los efectivos concurren al lugar. Sin embargo, cuestionó que la respuesta llegue después de iniciado el conflicto y planteó la necesidad de contar con efectivos que recorran la zona de manera preventiva.

Reclaman policías a pie

Uno de los principales pedidos de los comerciantes es recuperar la presencia policial a pie que, según aseguran, existía anteriormente en distintos puntos del Bajo. Paula mencionó especialmente el sector de Sarmiento y Laínez y otras esquinas de la zona. "Antes teníamos presencia policial en las diferentes esquinas de Sarmiento y ahora no se ve policía a pie", afirmó.

Según su relato, cuando se encuentran frente a una situación de riesgo dentro de sus propios locales, muchas veces resulta difícil comunicarse con el servicio de emergencias. "Hay muchas situaciones en que no podés llamar al 101 porque tenés a las personas adentro del local o no te dan tiempo", explicó.

Por eso, los comerciantes insisten en que el reclamo no apunta solamente a una respuesta ante una pelea o un robo, sino a la instalación de una presencia preventiva que permita intervenir antes de que la situación escale.

"No les podés decir absolutamente nada"

Paula aseguró que uno de los principales temores de los comerciantes es que las discusiones terminen trasladándose al interior de los locales. Según contó, algunas personas ingresan con el argumento de vender productos, pedir agua o simplemente permanecer dentro del comercio.

El conflicto comienza, de acuerdo con su relato, cuando los empleados o propietarios les solicitan que se retiren. "Cuando les pedís que se retiren te dicen 'no me faltes el respeto' y se empiezan a poner violentos", afirmó.

También señaló que algunas personas permanecen en las veredas consumiendo bebidas alcohólicas y que, en esos casos, los comerciantes prefieren evitar cualquier tipo de enfrentamiento. "No les podés decir absolutamente nada porque se van directamente a las piñas con las personas que les dice algo. Es totalmente violenta la situación", sostuvo.

La comerciante también expresó preocupación por el impacto que estos episodios tienen sobre la actividad comercial. Según explicó, el temor no solamente alcanza a quienes trabajan en los locales, sino también a los clientes que deben caminar por las calles del sector.

Un reclamo que se repite en el bajo

Los comerciantes sostienen que los problemas de seguridad no se concentran únicamente en una esquina. En los últimos meses también hubo reclamos vinculados con situaciones ocurridas sobre calle Roca y otros sectores del centro neuquino.

Entre las situaciones denunciadas por comerciantes aparecen robos de mercadería, sillas ubicadas en las veredas y pertenencias de clientes, además de agresiones y amenazas. En esta oportunidad, el reclamo se extendió a Sarmiento, Laínez y Leguizamón.

Paula también cuestionó que algunas personas sean identificadas automáticamente como vendedores ambulantes. "Nosotros no creemos que sean vendedores ambulantes quienes generan estos disturbios", aclaró, al diferenciar a quienes realizan una actividad comercial en la vía pública de quienes, según su relato, protagonizan las situaciones violentas.

La comerciante pidió que las autoridades puedan intervenir antes de que ocurra un hecho de mayor gravedad. "Acá lo que se necesita es una tarea de prevención, no cuando el hecho ya sucedió. Nosotros necesitamos presencia policial en la zona", remarcó.

Mientras tanto, quienes trabajan todos los días en el bajo aseguran que continúan atendiendo sus negocios con preocupación y que esperan una respuesta concreta que permita recuperar la tranquilidad para comerciantes, clientes y personas que circulan por el sector.

Te puede interesar