El clima en Neuquén

icon
Temp
46% Hum
La Mañana comerciantes

Comerciantes del centro de Neuquén piden más presencia policial: "Estamos cansados, ya no sabemos qué hacer"

Aseguran que los robos, amenazas y hechos de violencia se repiten a diario después de las 21. Reclaman respuestas para poder trabajar sin miedo.

Los comerciantes del centro de Neuquén atraviesan una situación que, según describen, se volvió cada vez más difícil de sostener. Robos reiterados, amenazas, daños en los locales y episodios de violencia forman parte de una problemática que se concentra principalmente durante la noche y que genera preocupación entre quienes trabajan en pleno corazón de la ciudad.

Uno de los comerciantes que decidió contar lo que ocurre es Ezequiel Cifuentes, propietario de un local gastronómico ubicado en la esquina de Roca e Irigoyen, a pocos metros de la Municipalidad y en una zona de alto movimiento. Desde allí, aseguró que el reclamo no es individual, sino compartido por muchos trabajadores del sector.

“Que haya un poco de presencia policial, que nos den una mano de ese lado, porque la verdad estamos cansados de lidiar con esta problemática que tenemos y cada vez hay más y más. Los afectados somos nosotros”, expresó en R7.

Según relató, los comerciantes están en contacto permanente a través de un grupo en el que también participa la Policía. Sin embargo, advirtió que ese canal de comunicación no alcanza para frenar situaciones que se repiten casi todos los días. Las cámaras de seguridad, explicó, sirven para registrar los hechos, pero no evitan que ocurran.

Comerciantes inseguridad (1)

“Las cámaras ayudan a tener el momento del episodio, pero después queda al azar lo que ocurre. Nosotros estamos en un grupo junto a la Policía, pero no soy yo el único que tiene este problema: son todos los comerciantes después de las 9 de la noche, en el centro neuquino”, señaló.

Cifuentes sostuvo que muchos episodios involucran a personas en situación de calle, aunque remarcó que el problema se agrava cuando aparecen amenazas, agresiones o daños contra los locales. En ese sentido, indicó que la intervención policial muchas veces se ve limitada si no existe una denuncia formal o una agresión física concreta.

“La Policía llega y no puede hacer nada porque si no hay una agresión física o una denuncia, tenés que esperar a que te hayan pegado cinco piñas y recién ahí se lo pueden llevar preso unas horas. Al otro día esa persona ya está libre para volver y romperte todo el negocio”, afirmó.

El comerciante aseguró que el miedo también influye a la hora de denunciar o intervenir. “A veces nosotros no queremos ni arriesgarnos porque te amenazan de una manera impresionante. Entre los comerciantes nos ayudamos porque ya no sabemos qué hacer”, contó.

La zona donde trabaja Cifuentes está en pleno centro de Neuquén. Su comercio se encuentra en Roca e Irigoyen, cerca de dependencias municipales y a una cuadra de una sede policial. Sin embargo, dijo que la cercanía no siempre se traduce en una respuesta rápida ante los hechos que ocurren durante la noche.

“Nosotros tenemos a una cuadra a la Policía y, de acá a que les aviso, pasa un montón de tiempo. Al del kiosco vecino también le roban, le sacan chocolates. Encima se hacen los graciosos o nos dicen que piensan que es un derecho adquirido, que les tenemos que dar bebidas o comida”, relató.

Cifuentes explicó que muchos comerciantes intentaron ayudar con alimentos, pero que la situación se volvió inmanejable. Según contó, hubo casos en los que les ofrecieron comida y luego terminaron con basura o bolsas rotas dentro de los locales.

Comerciantes inseguridad (2)
Persona en situación de calle intentó robar en un kiosco.

Persona en situación de calle intentó robar en un kiosco.

Robos, inseguridad y miedo por parte de comerciantes y vecinos

El comerciante describió un panorama de tensión permanente, especialmente durante la noche y los fines de semana. Según dijo, los robos no se limitan a productos de los comercios, sino que también se registran sustracciones de bicicletas y otros objetos en la vía pública.

“Todos los días roban algo: bicicletas, mercadería, lo que encuentran. El otro día un hombre se había atrincherado en un hotel con una navaja porque no le daban comida. A ese nivel estamos”, señaló.

Para Cifuentes, la situación cambió de manera fuerte en el último año y medio. Aseguró que antes había pocas personas en la zona y los comerciantes ya sabían cómo manejar determinadas situaciones, pero que ahora el problema creció y se volvió más difícil de controlar.

“Antes no pasaba esto. Empezó a pasar hace un año y medio. Antes estaba controlado porque eran cuatro o cinco personas, entonces ya los conocíamos y sabíamos cómo tratarlos. Pero ahora es una invasión. A nosotros nos manejan y nos tienen en vilo”, expresó.

El comerciante aclaró que no busca discriminar ni generalizar, pero insistió en que el aumento de personas que generan conflictos en la zona modificó la dinámica del centro neuquino. “Yo no discrimino a nadie, pero se nota que muchos vienen de afuera. Acá se instalan y después los que terminamos afectados somos nosotros”, sostuvo.

Medidas desesperadas para frenar la inseguridad

Otro de los puntos que preocupa a los comerciantes es el costo económico que deben afrontar para proteger sus locales. Cifuentes contó que, en su caso, durante los fines de semana tiene que contratar seguridad privada para evitar nuevos daños o robos.

“Todos los fines de semana tenemos que invertir en dos personas de seguridad. Y encima enfrentan al de seguridad, al policía o al cliente mismo si no les dan algo. Una vez una mujer que anda en la calle le pegó a una clienta, una señora mayor”, relató.

hombre en situacion de calle roba una silla de una comercio
Persona en situación de calle robó sillas de un local gastronómico.

Persona en situación de calle robó sillas de un local gastronómico.

La problemática también golpea de manera desigual a los comercios. Cifuentes reconoció que su negocio todavía puede afrontar algunos gastos extra, como seguridad privada o reparaciones, pero advirtió que no todos los trabajadores están en la misma situación.

“Nosotros, gracias a Dios, no estamos al 100%, pero tenemos buenas ventas. Pero no todos los comerciantes pueden hacerlo. Por ejemplo, el señor del kiosco no puede pagar seguridad privada”, explicó.

El reclamo, insistió, apunta a que haya mayor presencia policial y una intervención más efectiva en las calles del centro, especialmente después de las 21, cuando muchos locales siguen abiertos y la circulación de vecinos continúa. “El centro está hecho un caos con la delincuencia. No sé qué hacer para que no me sigan robando”, resumió Cifuentes.

Mientras tanto, los comerciantes aseguran que siguen organizándose entre ellos para advertirse sobre situaciones de riesgo, acompañarse ante hechos de violencia y tratar de sostener la actividad diaria. Pero advierten que esa red de ayuda ya no alcanza y que necesitan una respuesta más concreta para poder trabajar sin miedo en una de las zonas más transitadas de Neuquén.

Te puede interesar...

Leé más

Noticias relacionadas