A sólo 10 días para que Autobuses Neuquén deje de prestar el servicio de transporte público en la ciudad y se empiece a implementar el nuevo sistema con las empresas Expreso Tigre Iguazú SA y Koko SRL, subirse a un colectivo en la capital neuquina es toda una proeza.
A dos días de que una unidad de la Línea 50 terminara apostada en una vereda de Plottier debido a una falla mecánica, este jueves por la mañana otro vehículo se quedó sin frenos y casi desata una desgracia en el oeste, cerca del Cementerio Parque El Progreso
Se trata de un colectivo de la Línea 13 que iba repleta de pasajeros, algunos apostados en las escaleras de ascenso y descenso. A la postal, que se replica diariamente debido a la escasez de unidades en circulación, hay que agregarle -nuevamente- un condimento adicional derivado de la falta de mantenimiento de la flota por parte de la empresa prestataria.
Luego de levantar pasajeros en la esquina del Pasaje Aluney, el chofer del interno 2498 intentó retomar la marcha, pero no pudo. El vehículo se quedó sin frenos, por lo que comenzó a caer marcha atrás por la pendiente en la calle David Abraham, a metros de la calle Catriel.
Por suerte no había otros vehículo detrás. La experiencia y habilidad del conductor marcó la diferencia y evitó lo que podría haber sido una tragedia, dado que maniobró para detener la unidad emplazando la parte trasera de cuña en la acera.
Afortunadamente el preocupante episodio no tuvo como consecuencia heridos, tanto entre las personas que viajan en el colectivo, como vecinos de la zona, transeúntes u otros automovilistas.
En el incidente del pasado martes en Plottier, por un corte en la dirección de un colectivo, se registraron varios heridos; entre ellos, una mujer con un golpe en la cabeza que tuvo que ser trasladada al hospital.