La concejala Karina Rojo impulsa una ordenanza para declarar nocivos los cigarrillos electrónicos y restringir su uso en lugares cerrados de acceso público.
La concejala Karina Rojo, del bloque Pluralistas, presentó un proyecto en el Concejo Deliberante de Neuquén que busca declarar nocivos para la salud los dispositivos de vapeo y otros productos similares, y prohibir su uso en espacios cerrados tanto públicos como privados de acceso público. La iniciativa apunta a reforzar la legislación municipal en materia de prevención del consumo de tabaco y sus derivados.
El proyecto ingresó esta semana al Deliberante capitalino y propone incorporar nuevas disposiciones a la normativa vigente, que ya prohíbe fumar cigarrillos convencionales en bares, restaurantes y dependencias municipales. En este caso, la ampliación incluiría a los cigarrillos electrónicos, vapeadores y otros productos que, aunque no contengan tabaco, emiten aerosoles que afectan la salud.
Según explicó Rojo, la iniciativa busca “declarar nocivos para la salud en la ciudad de Neuquén todos los productos que tengan que ver con los vapers o cigarrillos electrónicos, utilicen o no nicotina, pero que emiten aerosoles y contienen sustancias como aromatizantes, propilenglicol, glicerol y otros componentes dañinos”. La concejala remarcó que la propuesta también abarca “las bolsitas de nicotina y cualquier producto o subproducto que utilice tabaco o nicotina”.
La edil detalló que se trata de una actualización de las ordenanzas que ya rigen en la ciudad para regular el consumo de cigarrillos comunes. “En Neuquén ya está prohibido fumar cigarrillos convencionales en determinados lugares, como los bares o restaurantes. Lo que hacemos ahora es incorporar a esta normativa los nuevos dispositivos que se han popularizado, como los vapeadores, y establecer la misma prohibición en los espacios privados que tienen acceso público”, explicó en diálogo con Canal 7 Noticias.
De aprobarse, la ordenanza prohibiría expresamente “fumar, inhalar o aspirar” vapeadores o cigarrillos electrónicos en todos los ambientes cerrados del ámbito público municipal, incluidos edificios administrativos, oficinas y locales gastronómicos, entre otros.
En el debate legislativo, uno de los ejes centrales es el aumento del consumo de vapeadores, especialmente entre adolescentes y jóvenes. Rojo sostuvo que el proyecto se apoya en datos recientes de encuestas nacionales e internacionales que muestran una tendencia preocupante.
“En el proyecto incluimos los resultados de una encuesta realizada en Argentina y también de un relevamiento mundial sobre esta temática. Si bien ha disminuido el uso del cigarrillo convencional, comenzó a aumentar de forma significativa el consumo de cigarrillos electrónicos, sobre todo entre los más jóvenes”, señaló la concejala.
Según precisó, en el país el uso de estos dispositivos creció aproximadamente un 7% en los últimos años, “con una marcada preferencia en la población juvenil, que los adopta como sustituto del tabaco tradicional”.
Rojo subrayó que la intención del proyecto es preventiva y busca acompañar las advertencias que ya emitieron organismos internacionales de salud, como la OMS, sobre los riesgos asociados a los vapeadores. “Queremos dejar en claro que no son inocuos, que también tienen efectos dañinos para quienes los utilizan y para las personas expuestas al aerosol que generan”, enfatizó.
Además, consideró que el municipio puede tener un rol activo en la concientización y el control del uso de estos dispositivos. “Así como en su momento se avanzó con la regulación del cigarrillo convencional, hoy debemos dar un paso más e incorporar estos nuevos productos que se comercializan como una alternativa, pero que terminan siendo igualmente perjudiciales”, expresó.
El proyecto será analizado en las próximas reuniones de comisión del Concejo Deliberante, donde se espera la participación de especialistas en salud y representantes de organizaciones que trabajan en prevención de adicciones. La intención del bloque es lograr consenso para que la ordenanza se apruebe antes de fin de año.
“Es un tema que merece un tratamiento serio y responsable, porque está en juego la salud pública”, concluyó Rojo.