Un supuesto comprador tomó el control de su WhatsApp y utilizó su identidad para concretar un engaño con millonarias pérdidas.
Lo que comenzó como una simple publicación de venta en Facebook terminó en una cadena de engaños que perjudicó a tres personas de Centenario. Los delincuentes lograron tomar el control de una cuenta de WhatsApp y utilizarla para solicitar dinero a familiares y conocidos de la víctima.
El hecho se inició cuando un vecino publicó un calefón a la venta a través de Marketplace, con la intención de encontrar un comprador de manera rápida y sencilla.
Según informó Centenario Digital, una mujer se contactó por mensaje privado interesada en el producto y le indicó que su esposo se comunicaría para coordinar la operación. Minutos después recibió una llamada de un hombre que aseguró ser gerente de Correo Argentino en Neuquén.
Durante la conversación, el supuesto comprador explicó que viajaría hasta Centenario en un vehículo de la empresa y que, por cuestiones vinculadas al sistema de seguimiento por GPS, necesitaba registrar un código y una guía. Sin sospechar que se trataba de un engaño, el vendedor le facilitó los datos solicitados. Fue entonces cuando los estafadores lograron acceder a su cuenta de WhatsApp.
Con el control del perfil, los delincuentes comenzaron una segunda maniobra. Utilizando la identidad de la víctima, enviaron mensajes privados a familiares, amigos y compañeros de trabajo para pedir dinero. El argumento era que había realizado una operación de cambio de dólares y necesitaba transferencias para completar el pago.
Algunos contactos advirtieron irregularidades en la forma de escribir y desconfiaron de los mensajes. Sin embargo, dos personas terminaron cayendo en la trampa. Una de ellas transfirió 300 mil pesos, mientras que otra envió más de un millón de pesos a una cuenta bancaria a nombre de una mujer.
Horas después, el propietario de la cuenta consiguió recuperar el acceso a WhatsApp y comenzó a advertir a sus contactos sobre lo ocurrido para evitar nuevas estafas.
De acuerdo con la información del medio local, uno de los damnificados decidió presentar una denuncia en la Comisaría 52 de Centenario para que se investigue el caso. También se esperaba la intervención del Departamento de Delitos Económicos debido a las características de la maniobra.
La víctima principal expresó su preocupación por lo sucedido y reconoció que, pese a estar al tanto de las distintas modalidades de estafa que circulan en redes sociales, nunca imaginó que podía convertirse en blanco de delincuentes mientras intentaba vender un artículo de uso doméstico.
Además, señaló que sospecha que los contactos podrían haberse realizado desde un establecimiento penitenciario. Según relató, primero observó un número con característica 299, correspondiente al Alto Valle, y posteriormente otro con característica 011 de Buenos Aires. Por estas horas, la investigación busca determinar el origen de las comunicaciones y el destino final del dinero transferido.