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"Llegaron los clavos, por suerte va a ser operada mañana (viernes)", aseguró el tío de Abigail, la niña de 10 años que quedó literalmente debajo de las piedras cuando se vino abajo el cerro de la Virgen en Chos Malal.
Recordemos que la menor estaba con su familia haciendo dedo cuando vio que se movía el cerro y alcanzó a decirle a sus padres. "Dios es grande. Fue un milagro que se salvaran", consideró Froilán Rodríguez, tío de la niña.
En diálogo con LMNeuquén, indicó que ya pasó lo peor y la menor se encuentra bien. Contó que la acompaña su madrina mientras permanece internada en una clínica privada. "Su mamá tiene que hacer reposo porque está por parir", indicó su tío. En tanto, su padre posiblemente tenga que viajar a Neuquén en los próximos días para operarse. "Por suerte la nena la lleva bastante bien, ya está más tranquila", comentó el hombre.
La intervención quirúrgica que le tienen que hacer radica en una pierna. Es que producto de las piedras sufrió una fractura. En tanto, su hermanita de apenas tres años solo tiene algunas excoriaciones.
Se supo que el ISSN (Instituto de Seguridad Social del Neuquén) autorizó la compra de los materiales para la cirugía, de modo que la ortopedia se encargará de proveer lo necesario para avanzar con la intervención quirúrgica.
El impresionante desmoronamiento del cerro de la Virgen en Chos Malal tuvo lugar el martes a la mañana. El mes pasado, a escasos metros, ya había lanzado una advertencia cuando producto de las intensas lluvias cayeron al asfalto varias rocas de gran tamaño y la Ruta 43 quedó cortada.
Esta vez, el derrumbe fue de tal magnitud que solo sobre la cinta asfáltica hay 30 mil metros cúbicos de piedras y tierra que tienen que ser removidos, sin contar con las fallas y fisuras que acusa el cerro. Es por eso que personal de Vialidad Provincial prevé retirar del lugar nada menos que 150 mil metros cúbicos de material, con el fin de asegurar la zona.
Las víctimas hacían dedo a un costado de la Ruta 43 cuando los gritos de Abigail alertaron a sus padres de que el cerro “se venía abajo”. “Mi sobrina sintió los movimientos y se dio cuenta de que el cerro se empezaba a derrumbar. Ahí les avisó a los padres y pudieron salir un poco desde el lugar que estaban”.