Con solo 20 años, Agustina Bravo logró cantar ante el jurado del reality que lanzó a la fama a Bandana y Mambrú. El detalle de su paso por el programa que es furor.
Los sueños se cumplen y para Agustina Bravo, una joven artista visual nacida en Neuquén, la prueba llegó casi de casualidad. Con apenas 20 años y sin dedicarse profesionalmente al canto, decidió anotarse en el casting de Popstars, superó diferentes instancias y consiguió llegar hasta las audiciones frente al jurado del histórico reality.
Actualmente, vive en General Roca, donde estudia Artes Visuales en el Instituto Universitario Patagónico de las Artes (IUPA). Nació en la capital neuquina, tiene su casa familiar en Balsa Las Perlas y realizó su escolarización en Plottier. La música, según contó a este medio, siempre ocupó un lugar secundario en su vida: su verdadera pasión está vinculada con la pintura y la ilustración.
Sin embargo, una tarde de marzo apareció una oportunidad inesperada. Agustina vio en las redes sociales que estaba abierta la convocatoria para participar de la nueva edición del reality show musical Popstars y decidió probar suerte.
La primera instancia era completamente virtual. Agustina, al igual que miles de chicas de Argentina y países limítrofes, llenó el formulario de inscripción y tuvo que grabar un video para demostrar sus condiciones frente a los responsables del casting.
Para hacerlo eligió “Defying Gravity”, una de las canciones más reconocidas del musical Wicked. Grabó su interpretación, subió el material y continuó con su vida sin demasiadas expectativas.
La sorpresa apareció meses más tarde.
“A los meses me escriben y me dicen que quedé. Al principio yo dije: ‘Nada, esto tiene que ser una estafa’, pero después vi un montón de chicas a las que les había llegado el mail y dije: ‘Ah, no, no es estafa, es en serio’”, relató.
La noticia implicaba viajar y afrontar los gastos de la experiencia. Como actualmente es estudiante, habló con sus padres y recibió inmediatamente su apoyo. Para aquella primera instancia presencial viajó acompañada por su mamá.
La convocatoria fue multitudinaria. Según recordó Agustina, alrededor de 3.000 jóvenes participaron de aquella etapa inicial, en el Estadio Mary Terán de Weiss del Parque Roca, pero solo poco más de 200 consiguieron avanzar.
Ella fue una de las seleccionadas.
“Yo no pensé que iba a pasar porque realmente de 3.000 quedaban 200 y pico. Es una minoría, es muy pequeña la cantidad de chicas que pasaron”, contó.
La primera audición presencial mantuvo una conexión directa con aquel video que había enviado desde su casa: tuvo que volver a interpretar “Defying Gravity”.
Su actuación le permitió superar nuevamente la selección y continuar dentro del programa. Así llegó a una segunda instancia, que pudo verse durante el tercer capítulo del reality, donde interpretó la canción "Tu falta de querer" de la cantante chilena Mon Laferte.
El logro tuvo un significado especial porque, a diferencia de muchas de las participantes, Agustina no tenía experiencia reciente cantando frente al público ni había desarrollado una carrera musical profesional.
“Yo iba con cero expectativa. No me dediqué a la música, hacía años que no cantaba frente a gente ni nada. Tenía cero experiencia”, reconoció.
Pese a los nervios, encontró en Popstars una experiencia completamente diferente a su vida cotidiana. No solamente tuvo la posibilidad de cantar, sino también de conocer a otras participantes y experimentar desde adentro cómo se realiza una producción televisiva de esa magnitud.
“Para mí fue algo súper nuevo, fue súper raro. Me divertí un montón porque aparte te vinculás con las otras chicas, es re divertido, te hacés medio amiga”, destacó.
El histórico reality regresó a la televisión argentina el lunes 24 de septiembre de 2026, más de dos décadas después de sus primeras ediciones. El formato quedó marcado en la historia de la televisión por haber dado origen a Bandana y Mambrú, dos grupos que alcanzaron una enorme popularidad a comienzos de los 2000.
Aunque su aparición en televisión llegó a través del canto, el camino profesional que eligió Agustina está vinculado con otro tipo de arte.
La joven estudia Artes Visuales en el IUPA y actualmente realiza la orientación en pintura. Además, trabaja como ilustradora y experimenta con diferentes técnicas.
“Yo pinto. Soy ilustradora y pintora. También me gusta el grabado, pero no es a lo que me dedico. De hecho, la orientación que estoy haciendo actualmente es pintura”, explicó.
Su vínculo con las artes visuales comenzó cuando era chica y, a diferencia del canto, es una actividad que imagina como parte central de su futuro profesional. Trabaja con óleo, acuarela y lápiz, entre otras técnicas.
“Eso es a lo que me dedico desde que soy chica. Para mí el canto siempre fue algo súper secundario, como un hobby, más que mi vida”, contó.
Por eso, Agustina espera que la exposición conseguida a través de Popstars también pueda funcionar como una ventana para que más personas conozcan su trabajo como artista visual.
“Por ahí espero hacerme un poco, no sé si viral, pero que por lo menos haya gente que me fiche”, expresó. Y agregó: “Ojalá que de última terminen conociendo mi laburo como artista visual”.
Su trabajo artístico puede encontrarse en Instagram bajo el usuario @merengaditart, mientras que en TikTok utiliza @merengaditart2.
Después de superar las primeras selecciones, la aventura televisiva de la joven neuquina tuvo una nueva prueba. Para la siguiente audición que pudo verse al aire este jueves por la noche, las participantes recibieron un listado de aproximadamente 15 canciones entre las cuales debían elegir cuál interpretar.
Agustina optó por “Vampire”, de Olivia Rodrigo, una de las pocas canciones de la lista que conocía previamente. “Debo decir que yo no me sabía ni una canción del listado. La única que conocía era esa, básicamente”, reconoció entre risas.
Esta vez, sin embargo, no consiguió superar la instancia y su participación en Popstars llegó a su fin.
El resultado no opacó la experiencia. Agustina llegó al programa sin expectativas, después de varios años sin cantar frente a otras personas, y terminó superando varios procesos de selección entre miles de aspirantes.
“Yo más que agradecida de poder pasar”, concluyó.