Un fallo de un Tribunal de Impugnación ratificó que ingresar a una propiedad ajena configura el delito de usurpación.
Un Tribunal de Impugnación, integrado por las juezas Liliana Deiub, Patricia Lupica Cristo y el juez Federico Sommer, revocó la decisión de la jueza de Garantías Leticia Lorenzo, quien había rechazado los cargos contra cinco personas acusadas por una usurpación en un terreno municipal de Aluminé. Ahora deberá realizarse una nueva audiencia de formulación de cargos ante otro magistrado.
El caso se inició el 31 de mayo, cuando un grupo de personas ingresó al predio conocido como ex Campo Ayoso, cerca de la Ruta Provincial 23. La Municipalidad de Aluminé se presentó como querellante y, ante la falta de acuerdo por otras vías, avanzó con la instancia penal.
El argumento de la jueza Lorenzo había sido que no se configuraba la usurpación porque el ingreso se produjo a plena luz del día, alrededor de las 14.30. El Tribunal entendió lo contrario: la clandestinidad no implica necesariamente actuar de noche o en secreto, sino que puede existir cuando el propietario está ausente y queda imposibilitado de conocer o repeler el despojo.
En agosto, el fiscal Juan Narváez había formulado cargos contra tres personas por ingresar y ocupar clandestinamente un predio privado ubicado en Pedro Genco al 6500, entre El Búho y Rodolfo Fogwill. Los tres formaban parte de la ocupación que posteriormente fue desalojada sin violencia.
También en ese mes, una familia que aseguraba haber ocupado durante más de tres décadas un terreno de Plottier pretendió obtener el reconocimiento de la propiedad mediante la prescripción adquisitiva, pero el juez civil Martín Enrique Peliquero rechazó el planteo al considerar que no se habían acreditado las condiciones legales para la usucapión.
En septiembre, en tanto, el Ministerio Público Fiscal formuló cargos contra una pareja por la usurpación de un terreno municipal de Rincón de los Sauces destinado a la construcción de un espacio verde. La acusación fue presentada por las asistentes letradas Yesica Barbich y Cintia Moya ante una jueza de Garantías.
El mensaje que dejaron esos expedientes es que una ocupación ilegal no se convierte en un derecho por el simple paso del tiempo ni pierde carácter delictivo porque se realice a la vista de terceros.
También en septiembre se volvió a aportar otro ejemplo: en la Ciudad Judicial, el fiscal Juan Narváez acusó a una persona por usurpar junto a su pareja una vivienda del barrio Belén. Según la acusación, el 5 de abril de 2026 ambos destruyeron la medianera que separaba el inmueble de la víctima para ingresar y ocuparlo.