El Equipo Argentino de Antropología Forense trabaja en el predio por orden del Juzgado Federal. La investigación se abrió tras la declaración de un exsepulturero.
El Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) trabaja desde el martes en el cementerio de San Patricio del Chañar, donde por orden del Juzgado Federal N° 2 de Neuquén —a cargo del juez Gustavo Villanueva— revisa seis tumbas sin identificación (NN) que podrían estar vinculadas con víctimas del terrorismo de Estado durante la última dictadura cívico-militar.
El equipo, integrado por tres antropólogos forenses más cuatro personas del municipio local que colaboran con la logística, tiene previsto concluir los trabajos de campo este jueves o el viernes, mientras que el informe final demandará entre 15 y 20 días adicionales.
La investigación se inició a partir de la declaración espontánea de un exsepulturero que trabajó en el cementerio durante los años de la dictadura y que se presentó ante la Justicia Federal para testimoniar. El hombre relató que durante el período 1978-1981 habría presenciado el ingreso de camiones del Ejército que traían cuerpos al cementerio. Su testimonio fue recibido por el área de la justicia federal vinculada a derechos humanos y desaparición de personas, que convocó al EAAF para realizar la pericia correspondiente.
"Todo este trabajo lo ordenó el Juzgado Federal de Neuquén a cargo de Gustavo Villanueva. El objetivo era revisar, a partir de una denuncia y un testimonio, que decía que habían llegado estos cuerpos con camiones del Ejército en el período de la última dictadura cívico-militar", explicó el antropólogo Juan Nóbile, integrante del equipo, en declaraciones a radio Calf.
Los trabajos de excavación y análisis continúan y, por el momento, no hay resultados que puedan hacerse públicos. "Estamos en la etapa de excavación y después haremos todos los análisis correspondientes. No podemos adelantar resultados", aclaró Nóbile.
Sin embargo, según pudo trascender, los cuerpos encontrados no tendrían la edad acorde al período de la dictadura, lo que abre una nueva línea de investigación que será desarrollada en el informe pericial. Las tumbas relevadas corresponden a una Columna 1 del cementerio y al período comprendido entre 1979 y 1983. Se trata de enterramientos individuales, no de una fosa común, y están ubicados en la sección de personas sin identificar.
Esta es la segunda intervención del EAAF en la provincia de Neuquén. La primera tuvo lugar en el marco de una investigación realizada en La Escuelita, el centro clandestino de detención que operó durante la dictadura, donde también hubo una denuncia de presencia de restos humanos.
El EAAF es una organización no gubernamental de prestigio internacional que trabaja en la identificación de víctimas de terrorismo de Estado y violaciones a los derechos humanos en Argentina y en otros países del mundo. En la Argentina se especializa en la recuperación e identificación de restos de desaparecidos entre 1975 y 1983, y cuenta con su propio banco genético de familiares para cotejar identidades. Trabaja de manera articulada con el Banco Nacional de Datos Genéticos, con universidades y con investigadores del CONICET.
Nóbile señaló que el equipo enfrenta dificultades presupuestarias: "Seguimos trabajando en todo lo que tiene que ver con delitos de lesa humanidad y búsqueda de restos de personas desaparecidas, pero con muchos recortes presupuestarios". Pese a ello, señaló que los trabajos pueden llevarse adelante.
El municipio de San Patricio del Chañar colaboró desde el primer momento con la logística de la intervención y emitió un comunicado para llevar tranquilidad a la población, especialmente a quienes concurren habitualmente al cementerio y se encontraron con las tareas de excavación en curso.
La presencia del propio juez Villanueva en el lugar generó repercusión entre los vecinos de la localidad durante los primeros días, aunque la comunicación oficial del municipio contribuyó a calmar la incertidumbre inicial.