{# #} {# #}
El edificio está abandonado e iba a ser parte de la rica historia que tiene Centenario, pero la transición política y una vieja grieta entre dos intendentes, hizo que la obra quedara como un destruido aguantadero a la vista de todos los que pasan por la Ruta 7.
Se trata del edificio del Patrimonio Histórico y Cultural de Centenario y Vista Alegre, que fue inaugurado el 9 de diciembre de 2019, con una deuda en dólares que reclamó un proveedor y con detalles a terminar. A las 20 horas de ese día caluroso de diciembre se hizo un acto, con los viejos pioneros, pero luego del mismo nunca pudieron acceder a la llave ni a la entrega. En esos días, aún se estaban colocando los vidrios de las ventanas
En el medio pasó la pandemia y desde hace dos años, poco y nada se hizo para garantizar que la estructura no quede a la merced de los vándalos que la tomaron como un refugio, ante la paralización de una obra que prometía ser parte de la historia pionera de la ciudad.
En estos días, esa entidad que tiene más de 20 años funciona en un edificio alquilado, y a la espera de que la Municipalidad haga una entrega definitiva del nuevo edificio derrumbado. Es por eso que salieron nuevamente a pedir fondos para terminarlo.
El edificio está ubicado en la calle colectora Los Eucaliptus, entre la primera y segunda rotonda de Centenario. Se comenzó a construir en octubre de 2019, en el final de la gestión del intendente Esteban Cimolai. La obra se demoró, aunque fue inaugurada. Pero nunca la comisión tuvo la llave, porque no se entregó el final de obra.
Recién hace un año, la actual gestión del intendente Javier Bertoldi saldó una deuda de $920.000 con un proveedor, nunca se garantizó la seguridad de los bienes y hay que empezar los trabajos de nuevo. En el medio, entre las dos gestiones se tiran bombas, documentos y papeles, en medio de una transición que aún no lleva a cabo en Centenario.
“Desde el desde el 11 de octubre de 2014 hasta la fecha, se hicieron diversas gestiones. No fue que en todo este tiempo no hicimos nada, que nos desentendimos del edificio, sino que, por el contrario, se hicieron un montón de cosas”, dijo a LMNeuquén Ingrid Rainao, presidenta de la Comisión Pro Defensa del Patrimonio histórico y Cultural de Centenario y Vista Alegre.
La comisión funciona desde hace 20 años, y tiene unos 30 socios que aportan una suma módica en pesos. Pero el edificio se hizo con aporte de donaciones de privados (empresas y sindicatos), y con fondos provinciales y de la Municipalidad.
“Muchos de nuestros socios en el medio han partido durante la pandemia y por el amor a ellos y el respeto al espacio y al lugar que nos dieron, nosotros continuamos con este legado generacional, con este traspaso que es donde nos encontramos hoy. No ha sido fácil porque hemos quedado entrampados, en dimes y diretes, sin tener en cuenta que nosotros somos una institución que vela por la historia, por el resguardo, que pone en valor la historia. No somos ni gestión Bertoldi ni gestión Cimolai, nosotros somos patrimonio histórico”, explicó Rainao.
El edificio se puede ver desde la ruta, con los vidrios rotos y todo grafiteado. Sin puertas ni ventanas. Además, durante 2021 se hizo un estudio por el cual, un arquitecto aseguró que hubo manipulaciones en los materiales, y que la estructura corre riesgo.
Esa "revisión de patologías" se le encargó a un perito externo que presentó el informe a la comuna el 14 de junio de ese año. “En la revisión de la calidad de los trabajos realizados por el contratista, se encontraron varias patologías constructivas en la estructura resistente, sistema de cerramiento e instalaciones varias”, se detalla en el informe.
Rainao mostró todo el recorrido que hizo el Patrimonio Histórico para conseguir el terreno, y las gestiones por el proyecto del edificio, por el lapso de una década.
La idea era que el edificio, por su costo, se financiará en un 60% con donaciones y el restante 40% con fondos estatales. Se hizo un convenio con el Instituto de Juegos de Azar de Neuquén (IJAN) por $2.229.365; otros $300.000 de Casino Magic; unos $250.000 del Sindicato de Camioneros de Neuquén; $5.000.000 de fondos municipales autorizados por decreto 1779/19 de la Etapa III; $2.578.301 de la Etapa II autorizado por decreto 1201/19.
Además, otros $281.430 de la contratación del proyecto ejecutivo a cargo de un profesional, de acuerdo a la información a la que accedió este diario.
Había otras empresas locales que iban a colocar la carpeta y también todo el sistema sanitario, pero quedó un remanente, según se informó desde ese organismo. En su momento era de U$S 19.515 con un contrato con la empresa Diulio Mazzoca y Cía, según informaron desde el Patrimonio Histórico. Pero tiempo más tarde, se supo según las actas que tiene el Patrimonio Histórico de las reuniones que tuvieron con la comuna, que la empresa pidió más de U$S 30 mil para cerrar la obra.
Finalmente, se firmó un convenio en junio de 2022 por $920.000, y quedó saldada la deuda con la empresa. Pero el edificio no sólo no se terminó, sino que está destruido. No tiene ventanales, se robaron las aberturas y los sanitarios.