La definición de la negociación salarial de los docentes está abierta. Por más que la propuesta que planteó el gobierno este miércoles recibiera un guiño de la conducción de ATEN, la suerte de la paritaria es incierta.
Depende del veredicto que surja de las asambleas que se reunirán este jueves en las 22 seccionales de la provincia. Las discusiones se darán en un clima recalentado por la confrontación entre las posturas acuerdista del oficialismo y la rupturista de la oposición gremial. En las asambleas la voluntad de la conducción como la de la oposición tienen un peso relativo, más aún cuanto mayor es la participación de las bases.
La negociación con ATEN es la única del ámbito estatal que no pudo cerrar el gobierno. De no producirse un acuerdo en los próximos días está amenazado el inicio con normalidad de las clases, pautado para el miércoles que viene, a menos de dos meses para las elecciones por la sucesión de Omar Gutiérrez al frente de la administración provincial. El contexto sube el precio que pagaría el gobierno por un conflicto con los docentes que afecte las clases.
En caso de que se imponga el rechazo a la propuesta en las asambleas, es altamente probable que esa decisión vaya acompañada de la convocatoria a un plan de lucha, con un paro en el comienzo del ciclo lectivo.
La buena recepción del oficialismo encarnado por el TEP, liderado por el secretario general Marcelo Guagliardo, a la última propuesta del gobierno se enfrenta al rechazo anticipado por el opositor Frente Multicolor, que nuclea a agrupaciones de izquierda con independientes y está al frente de las seccionales con más trabajadores en su órbita, como la de Capital y la de Plottier.
Los grupos políticos internos del gremio tienen predicamento en sectores militantes de las bases, pero estos suelen ser minoritarios frente a la participación de los independientes cuando las asambleas tienen alta convocatoria. En esos casos, la decisión mayoritaria en las asambleas depende del apoyo de los independientes a una moción determinada más que de la línea bajada por la dirigencia de cada sector a sus seguidores.
Todos los docentes están habilitados para participar en la asamblea de su seccional. Y cada participante tiene un voto. La moción que obtiene más votos luego de sumar los emitidos en cada asamblea se impone.
El gobierno planteó de entrada en la paritaria salarial un esquema general similar para todos los gremios del Estado: una recomposición para recuperar poder adquisitivo mediante una suma fija de 80 mil pesos en dos cuotas y ocho actualizaciones por inflación durante el año, en lugar de las cuatro que regían hasta ahora.
La nueva propuesta para los docentes contempló mejoras en algunos ítems particulares de la actividad sin modificar el formato de recomposición y actualización de los salarios estipulado en el planteo inicial, que coincide con el que aceptaron los demás gremios estatales. Cualquier modificación en esa parte de la oferta para los docentes obligaría al gobierno a extenderla al resto de los trabajadores del sector público.
El planteo oficial no contempló el reclamo de la izquierda de ATEN, que pretende una recomposición inicial del 40 por ciento sobre el básico y una actualización mensual igual a la inflación.
El sector opositor del gremio, además, se manifestó en contra de la aceptación sumas fijas como parte de la recomposición del salario, una postura que tiene adeptos más allá de la militancia del ala dura de ATEN.