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Semana de la Lactancia Materna: cuáles son las barreras a derribar para proteger a los más pequeñitos

Se conmemora del 1 al 7 de agosto y la Sociedad Argentina de Pediatría se expresó contra las barreras que condicionan la lactancia luego de los primeros 6 meses.

En el marco de la Semana de la Lactancia Materna, que se conmemora en todo el mundo entre el 1 y el 7 de agosto, especialistas de la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP) recomendaron que la lactancia sea exclusiva durante los primeros seis meses de vida del bebé.

Recién a partir del 6° mes se debe ir incorporando alimentos complementarios nutricionalmente adecuados y seguros, mientras continúa la lactancia hasta los dos años. También se destacaron los beneficios que esto trae para la salud del lactante y de la madre, al tiempo que impulsaron la necesidad de combatir las barreras y prejuicios que existen para continuar amamantando después de los primeros seis meses del bebé.

En un documento titulado ‘Lactancia natural, más allá de los seis meses’, especialistas de la SAP señalaron que la leche humana previene infecciones respiratorias y digestivas en los lactantes, reduciendo el riesgo de hospitalización en un 57% y 76%, respectivamente, mientras que, a largo plazo, disminuye el riesgo de sobrepeso en un 26% y de diabetes tipo dos en un 35%.

El trabajo fue difundido en ocasión de la Semana Mundial de la Lactancia (SML-2023), que este año lleva el lema ‘Marcando la diferencia para las madres y padres que trabajan’, con el objetivo de impulsar entornos favorables para esta tarea en la vida laboral.

La leche humana no pierde sus propiedades con el tiempo y durante el segundo año de vida puede suplir un tercio de las necesidades de proteínas”, destacó Roxana Conti, médica pediatra y neonatóloga.

lactancia

A nivel internacional, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) afirma que la lactancia es la “forma óptima de alimentar a los bebés, ofreciéndoles los nutrientes que necesitan en el equilibrio adecuado, así como brindando protección contra las enfermedades”.

“Siempre que sea posible y/o haya deseo de la persona que amamanta, hasta los 6 meses, recomendamos que la leche humana sea el alimento exclusivo del bebé, para incorporar -a partir de ese momento y de manera gradual- alimentos complementarios adecuados, aumentando paulatinamente la cantidad, consistencia y variedad”, indicó Vanina Stier, quien es médica pediatra y Secretaria del Comité de Pediatría Ambulatoria de la SAP.

Números sobre lactancia

Los especialistas de la SAP se refirieron, por otra parte, a las barreras y prejuicios que existen para que las familias logren continuar con la lactancia hasta los dos años de vida de los niños y, en este sentido, mencionaron los resultados de la Encuesta Nacional de Lactancia (ENaLac) del 2022.

La OPS señala que “amamantar por seis meses o más se asocia con una reducción del 19% en el riesgo de leucemia en la niñez, comparado con un período más corto o con no amamantar” y que “los bebés que son amamantados tienen un 60% menos de riesgo de morir por síndrome de muerte súbita infantil, comparados con los que no son amamantados”.

"La ENaLac es un estudio observacional de corte transversal realizado exclusivamente en los efectores del subsistema público de salud en las 24 jurisdicciones de Argentina. En la última edición del 2022 se observó que aproximadamente 9 de cada 10 niños de cero a seis meses de edad recibían lactancia (91,7%) y la mitad lo hacía en forma exclusiva (53,2%); a su vez, el porcentaje de lactancia exclusiva desciende a medida que aumenta la edad de los lactantes, pasando de 53,5% a 44,6% en los niños de 2 y 6 meses, respectivamente”, detalló la Sociedad Argentina de Pediatría en el documento.

En cuanto al mantenimiento de la lactancia, cuando se inicia la alimentación complementaria, los resultados de la ENaLac muestran que se logra en un 80,6% en los niños y niñas de entre 12 y 15 meses, cifra 3 puntos superior a la registrada por la misma encuesta realizada en el año 2017, que daba 77.8%.

La hormona del amor es la responsable de preparar a una madre para el parto, la lactancia y garantizar la vida del hijo.

Mientras que el abandono de la lactancia registrado en dicho relevamiento es de un 8.5% al 6.º mes y del 18,7% entre los 12 y 15 meses. Respecto de los motivos esgrimidos por las madres, sobresalen ‘me quedé sin leche’, ‘el niño o la niña dejó solo/a’, ‘se quedaba con hambre’, ‘tuve que salir a trabajar’ y ‘era muy difícil amamantar y sostener mis otras tareas’.

Una creencia errada

Por otro lado, los especialistas se refirieron a algunos prejuicios que dificultan sostener y dar continuidad a la lactancia, uno de los cuales es la creencia errada de que al tomar medicamentos hay que dejar de amamantar.

“En ocasiones, la persona que amamanta debe iniciar un tratamiento con medicación y, por desconocimiento, interrumpe de manera abrupta la lactancia, cuando en realidad muchos medicamentos son compatibles y, en caso de que no lo sean, se puede continuar con la extracción de leche para luego retomar la lactancia”, comentó Patricia Barrios Skrok, médica pediatra, miembro del Comité de Lactancia de la SAP.

Otro prejuicio que desfavorece la lactancia, mencionaron desde la SAP, es el de pensar que las mujeres que tienen pechos pequeños no pueden amamantar o tienen menos leche. “En realidad, la cantidad de leche que produce la madre está relacionada con la cantidad de veces por día que amamanta al niño. Cuantas más tomas diarias, más leche producirá”, subrayó.

Con este documento, la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP) se suma a los objetivos de la Semana Mundial de la Lactancia, que es una iniciativa de la Alianza Mundial para la Defensa de la Lactancia Materna (WABA, por sus siglas en inglés) que este año busca comprometer a los gobiernos, los sistemas de salud, los responsables de los lugares de trabajo y las comunidades en el empoderamiento de las familias y en el mantenimiento de entornos favorables a la lactancia en la vida laboral pospandemia.

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