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Un funcionario del área energética del gobierno nacional les dio pistas a representantes de la región para entender que las concesiones de la explotación eléctrica en las represas que vencen este año serán prorrogadas hasta el 2024.
Un hecho concreto abona esta hipótesis: la Secretaría de Energía desactivó el trabajo de un equipo que había conformado el ex titular de la repartición, Darío Martínez, en vistas a la reestructuración de la gestión de las represas tras la caducidad de los contratos vigentes.
Elías Sapag, presidente de la empresa estatal provincial Emhidro y representante por Neuquén en la AIC, participa en la primera línea de la discusión con la Nación por el futuro de las represas. Contó que en la última reunión de los representantes provinciales con autoridades nacionales del área energética el subsecretario de Energía Eléctrica, Santiago Yanotti, les comunicó que tras abortar el trabajo de la comisión convocada por Martínez, no planea avanzar en la conformación de un nuevo equipo que retome las evaluaciones del tema.
Así las cosas, Sapag remarcó que el gobierno nacional tiene la posibilidad legal de prorrogar por año las concesiones en los mismos términos del contrato que caduca.
En 2023 se vencen las concesiones por 30 años a favor de las administradoras de las represas El Chocón, Arroyito, Alicurá y Piedra del Águila, enclavadas en el río Limay, como la de Cerros Colorados, en el río Neuquén. Y el año que viene termina el contrato vigente en la represa Picún Leufú.
Los gobiernos de Neuquén y Río Negro han planteado a la Nación la intención de que las provincias tengan participación determinante en la decisión sobre el futuro del control de la producción eléctrica en las represas que están sobre sus ríos.
Como contrapartida, el senador kirchnerista neuquino Oscar Parrilli presentó un proyecto legislativo que establece que la administración de las hidroeléctricas quede en manos de la empresa del Estado nacional Enarsa con participación de las provincias. Los gobernadores de la región se oponen a esa iniciativa porque no creen que Enarsa esté en condiciones de encarar la faena.
Entre los contratos que se vencen este año está el de El Chocón, cuya administración está en poder de la italiana Enel, que acaba de anunciar que puso en venta todos sus activos en el país. En caso de prorrogarse el contrato para la generación eléctrica en El Chocón, la presa seguiría bajo el ala de una compañía en retirada.