"Renata", la compañera inseparable de Ayelén Pilmayken, de 2 años, fue faenada junto a otros equinos mansos a la vera de la ruta 22, cerca de Cutral Co.
Portezuelo Chico está de luto. La familia Velázquez, del Lof Mapuche Winkul Newen -Establecimiento MVM- vivió una de las escenas más dolorosas que le puede tocar a una familia de campo: entre la noche del viernes y la madrugada del sábado, cuatreros ingresaron por el kilómetro 1349 de la Ruta Nacional 22, en la subida de San Sebastián / Cerro Bandera, y faenaron a tres animales criados con amor desde chiquitos.
No eran animales ariscos. Eran parte de la familia.
El más querido era "Amigo", un caballito de 3 años que habían salvado de un puma cuando tenía días de vida y criaron a mamadera. Y Renata, la burrita de 5 años, mansa, que era la mascota de Ayelén Pilmayken.
"Mi nena hace solo unos días aprendió a decir burro y la llamaba cada vez que la veía llegar. Renata llegaba a la ventana de su habitación para avisar que llegó y pedir agua. Le gustaba que mi bebé la mime y se siente en su lomo", relató Martín Velázquez entre lágrimas de impotencia y dolor en diálogo con LM Neuquén.
Como se ve en las imágenes que la familia aportó, arriba Ayelén abrazada a Renata cuando estaba viva, y abajo la misma niña parada al lado de su cuerpito faenado.
La tercera víctima era una yegua de 4 años que estaba preñada, a punto de parir. Ese es el dato que termina de partir el corazón. En los videos y las imágenes que la propia familia difundió por redes sociales para pedir ayuda, se puede ver a la cría sin vida al lado del cuerpo de su madre, una escena que le pone todavía más congoja y tristeza a una situación que de por sí ya es desgarradora.
Según la reconstrucción, dos personas entraron caminando un kilómetro campo adentro, arriaron a los tres equinos hasta el alambrado de la ruta, los balearon y los despostaron en el lugar, llevándose la mayor cantidad de carne posible.
Hay un detalle que para la familia es revelador: en uno de los cuerpos quedaron incrustados un cuchillo y una chaira. Estiman que alguien pudo haber pasado por la ruta, los cuatreros se sintieron observados y huyeron apurados, dejando las herramientas clavadas.
"Se llevaron todo, solo dejaron la cabeza y la columna. Nos dimos cuenta al otro día porque los animales venían todos los días a casa y no llegaban", contó Velázquez.
Por este terrible acto de crueldad, la familia ofrece recompensa económica a quien aporte datos concretos en Cutral Co y Plaza Huincul sobre venta de carne picada o chorizos parrilleros caseros en estos días.
Velázquez además pidió al gobierno de Neuquén políticas públicas concretas y la creación de una fiscalía de delitos rurales y abigeato con sede en Zapala. "La gente de campo se está quedando sin animales, muchos puestos quedan solos. No es gente necesitada la que roba, tienen vehículos, combustible, armas. Viven de esto", advirtió.
Según confirmó el propio productor, la policía ya tiene las actuaciones, secuestró todas las evidencias que dejaron los cuatreros en el lugar -entre ellas el cuchillo y la chaira que quedaron clavados en los cuerpos- y se llevó todos los elementos para someterlos a pericias. "Confiamos en que la policía a través de la justicia pueda hacer el mejor de los trabajos para esclarecer estos hechos. Elementos tiene", cerró con expectativas.
Datos para aportar información:
Tel: 299 57 83 954 (familia Velázquez) o en la Comisaría más cercana