Las agentes penitenciarias hacían una recorrida por el pabellón y manifestaron síntomas compatibles con una intoxicación por monóxido. Fueron derivadas a una clínica privada.
Tres guardias mujeres del Establecimiento de Ejecución Penal 2 de General Roca fueron internadas este viernes por la mañana tras sufrir una intoxicación con monóxido de carbono. El incidente ocurrió cuando se disponían a realizar la recorrida de rutina en el pabellón 11 de la cárcel que es destinado a mujeres.
En ese momento de la recorrida, las celadoras manifestaron que se sentían mal y presentaban signos compatibles con intoxicación por monóxido de carbono. Dos de ellas se desmayaron y fueron asistidas de inmediato. Salieron caminando del edificio penitenciario y las llevaron en móvil a una institución privada de Salud.
Las tres agentes fueron derivadas a un sanatorio privado de Roca, donde permanecen internadas bajo observación médica.
Si bien no hay confirmación oficial sobre el motivo del escape, se presume que inhalaron el gas potencialmente letal por la mala combustión de un calefactor. En principio, no hubo presas con síntomas de intoxicación por monóxido de carbono.
En la cárcel roquense se realizaría una revisión de la red de gas y del funcionamiento de los equipos de calefacción para confirmar el punto de origen del monóxido de carbono, que se produce por la mala combustión de artefactos a gas.
El monóxido se concentra por falta de ventilación y su inhalación prolongada provoca complicaciones de salud que pueden resultar fatales si no se actúa a tiempo.
Para reducir los riesgos de intoxicación por monóxido de carbono se recomienda:
Teléfonos útiles ante emergencias: Bomberos Voluntarios Cipolletti: (0299) 478-1304, Central de Emergencias Municipal: 109, Emergencias médicas: 911
Un hombre de 34 años fue hallado sin vida este miércoles por la mañana en su vivienda del barrio Brentana, en Cipolletti. La autopsia confirmó que murió por inhalación de monóxido de carbono.
La víctima fue identificada con el apellido Modon y era oriunda de la localidad de Luis Beltrán, quien actualmente residía en Cipolletti y se desempeñaba en una empresa metalúrgica vinculada al rubro hidrocarburífero, con sede en Allen. Durante dos días no se presentó a trabajar ni respondió mensajes de sus familiares, por lo que su novia acudió a la casa y lo encontró sin vida.
El día que fue hallado sin vida, se habría retirado el medidor de gas. El motivo aún no fue precisado oficialmente y sería motivo de una investigación. En la casa que habitaba, había una cocina y una estufa, mientras que el termotanque estaba ubicado en el exterior.