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"Nací y crecí en un pueblo donde se explotaba el petróleo y me dí cuenta que poco sabía de este tema que es muy complejo”, aclara la periodista salteña Daniela Urgel. Nacer y criarse en Tartagal, Salta, en ese entonces uno de los polos productivos de petróleo más importantes del país, sin duda generó un vínculo para que unos años después, más precisamente en 2015, se proponga reflexionar y analizar, en clave de ficción, el impacto de la actividad petrolera en nuestro país, recorrer su historia y la legislación.
Publicada finalmente en 2020, Debajo de mis pies (Prosa Editores) es una novela -“ficción absoluta” como le gusta aclarar a su autora- que toma al petróleo como eje de una trama novelesca para sumergir al lector en temas cruciales como la actividad petrolera, la política energética, el cambio climático y la transición hacia las energías renovables.
“La novela se nutre del pasado y con puentes que conectan con la actualidad, nos revela los grandes desafíos”, afirma en la entrevista con LMNeuquén.
Urgel ubica la novela en el momento del descubrimiento de petróleo en un pueblo que sacude las estructuras políticas e impacta sobre la vida de sus habitantes. La autora cuenta que “el intendente decide defender sus intereses y llega hasta las más altas esferas”. El intendente no está solo, lo acompaña en esta iniciativa una joven y audaz abogada.
“El mundo está despertando a una nueva era y se está repartiendo las áreas de producción petrolera. Desde el presidente de la Nación hasta el último senador quedarán comprometidos cuando haya que votar las leyes que regirán el negocio petrolero. El afán del intendente, la tenacidad de una hacendada huérfana y la vida de un niño, están envueltos en historias de amor y de pasión que marcarán un cambio de rumbo”, sintetiza la escritora. Agrega que el intendente de su historia “se animó a patear el tablero y llega hasta la Corte Suprema para hacer valer sus derechos”.
Urgel afirma que el petróleo como tema se impuso en el relato lo que la obligó a informarse más profundamente sobre temas que no conocía. De esta manera, comenzó a leer, a documentarse e investigar sobre el inicio y desarrollo de la era petrolera en el país. “Con puentes que conectan con la realidad, a través de esta historia, podemos analizar, evaluar los errores que se cometieron en el pasado y los desafíos que tenemos por delante”, precisa.
En sus páginas, Debajo de mis pies no acumula fechas, referencias históricas, ni siquiera lugares reales en relación al desarrollo de la industria petrolera. “Sin embargo, nunca perdí la conexión con la actualidad”, puntualiza, y agrega que “sí hay puentes que conectan con situaciones que vivimos en la actualidad”.
Confiesa que no fue una dificultad mantener la trama ficcional “porque hay constantes que hoy se manifiestan de la misma manera, conflicto de intereses, lucha de poder, impacto político, impacto social, impacto económico que no difieren mucho de la situación que vivimos en la actualidad”.
Expresa que el libro tiene la virtud de mostrar de manera simple un tema tan complejo desde sus comienzos. “Los grandes desafíos que existen no sólo en la Argentina sino en todo el mundo respecto a la producción de hidrocarburos, por supuesto con otros ingredientes como el cambio climático, el calentamiento global, que no fueron tenidos en cuenta porque eran los comienzos de un nuevo paradigma”, describe.
Por eso señala que en el camino que se ha transitado a lo largo de estos 115 años de historia petrolera “ya sabemos cuales son las fórmulas que no funcionan”.
”El petróleo provocó un cambio de paradigma en el siglo pasado”, expresó la autora de "Debajo de mis pies".
La autora describe que en su obra los puntos de debate son las regalías, la participación del sector privado, la determinación de las reservas, el papel del Estado.
Por otra parte, Urgel lamenta que a pesar de más de un siglo de actividad petrolera que ha generado mucha riqueza “no ha logrado que nosotros podamos despegar económicamente y podamos lograr el desarrollo y la calidad de vida que deberíamos tener por los recursos tan importantes que tenemos debajo de nuestros pies como son el gas, el petróleo el litio”.
Considera que “tener y seguir teniendo petróleo es una bendición y el potencial de exportar gas en unos años y el litio”. En tanto, explica que cuando se descubrió petróleo en Comodoro Rivadavia en 1907 “no contábamos con la experiencia, teníamos un viejo código de minería arcaico que habíamos heredado del Virreinato que nadie se atrevió a debatir, a discutir, había una tradición legislativa que teníamos que seguir. Hoy, en cambio, tenemos la experiencia, hemos transitado un camino pero tenemos un problema que tiene una salida pero que la tenemos que lograr entre todos los sectores y aquellos que actualmente están legislando son los que van a definir la política que va a determinar el futuro dentro de treinta, cincuenta años”.
Para la escritora haber escrito este libro significó haber podido abordar “un tema complejo, que es y será crucial en el futuro. Es haber llevado a la superficie y poner ante la mirada de cada uno, lo que está debajo de nuestros pies”.
En síntesis, esta primera novela de Urgel plantea en el fondo que a lo largo de toda esta historia del petróleo “nunca se discutió el destino que van a tener las ganancias que van a surgir de los recursos naturales”.
“La grieta no puede colarse en el tema energético”
"Mi novela marca una especie de punto de inflexión entre lo que hicimos hasta ahora, entre lo que transcurrió en esta actividad desde hace más de un siglo y todo lo que tenemos por delante. Para eso es importante poder revisar a fondo y detectar cuales son esos mecanismos a los que nos aferramos. Nos aferramos a las estructuras, a las leyes o a modelos que ya no funcionan. Estamos en un devenir histórico que se ha dado en muchas instancias en el mundo que por circunstancias históricas se producen estas crisis donde si uno no tiene la flexibilidad y audacia para generar nuevos marcos para poder enfrentarlas caemos en estos circulos viciosos. Argentina está en un círculo vicioso desde hace muchos años y se puede lograr convertir en un círculo virtuoso para despegar. Tenemos los recursos, tenemos el capital humano pero lo que hay que destrabar es la política. Por eso mi novela es política porque apunta a destrabar la política. La grieta no puede colarse en el tema energético. Considero que lo importante es lograr leyes claras a largo plazo que cuiden el presente y el futuro del país, con programas de reinversión, con objetivos puntuales y vitales para la independencia del país y la calidad de vida. Tenemos reservas de gas por 170 años pero esta ventana se cierra en un par de décadas. Necesitamos invertir en energías verdes pero también desarrollar el país, lograr independencia económica. ¿Qué pasó con la renta petrolera calculada en 200 mil millones de dólares? No sabemos. Sabemos que no están en las rutas ni en los caminos, ni en los hospitales, ni en las escuelas”.
La novela está disponible para la venta en el este enlace.