El fuego comenzó en el comedor de una vivienda rural. Bomberos rescataron a dos perritas, pero una de ellas murió por inhalación de humo.
Un descuido cotidiano terminó en una pérdida enorme para una familia de Centenario. Una vela aromática que quedó encendida dentro de una vivienda rural desató un incendio que avanzó con rapidez, destruyó gran parte de la casa y dejó una escena de mucha angustia para sus propietarios y para los bomberos que trabajaron en el lugar.
El incendio ocurrió durante la tarde de este miércoles, pasadas las 16:40, en una vivienda ubicada en la chacra Della Gaspera, en la zona de Ruta 7 y calle 9 de Centenario. El domicilio se encuentra en el sector rural, a unos cuatro kilómetros del casco urbano, lo que también obligó a un despliegue rápido de las dotaciones.
Según explicó el jefe de Bomberos Voluntarios de Centenario, Patricio Álvarez, el origen del fuego fue confirmado por el propio propietario de la vivienda. De acuerdo con su relato, dentro de la casa había quedado encendida una vela aromática. La familia sintió olor a humo y, al salir a observar qué ocurría, ya se habían iniciado las llamas en la zona del comedor.
Álvarez detalló que la propagación fue muy rápida. Primero el fuego tomó parte del techo y luego avanzó sobre la cocina y el comedor, donde había distintos elementos que ardieron por completo. La desesperación del momento, según describió, es habitual en este tipo de situaciones, cuando las personas intentan reaccionar ante un incendio que crece en pocos minutos.
“Tomó fuego a partir de una vela del tipo aromatizante. Sintieron olor a humo y cuando salieron ya tenían prácticamente afectada la parte del comedor”, explicó el jefe bomberil.
Las habitaciones, en cambio, no llegaron a quemarse por completo. Si bien tuvieron afectación por la temperatura y el humo, las puertas cerradas ayudaron a evitar que las llamas se extendieran con la misma intensidad hacia esos ambientes.
De todos modos, las pérdidas fueron muy importantes. La cocina, el comedor, el baño y gran parte de los objetos que estaban dentro de la vivienda quedaron destruidos o dañados por el fuego, el humo y la temperatura.
Cuando los bomberos ingresaron al domicilio con equipos de respiración autónoma, confirmaron que no había personas en el interior. Sin embargo, encontraron a dos perritas atrapadas dentro de la vivienda. Una de ellas fue hallada debajo de una cama y lograron retirarla rápidamente, aunque estaba convulsionando.
La otra, llamada Mila, también fue rescatada del interior de la casa. El personal comenzó a asistirla con oxígeno en el lugar, ya que presentaba un cuadro grave por inhalación de humo. Ante la necesidad de atención profesional, resolvieron trasladarla de urgencia a la veterinaria Picunches, donde quedó internada.
Pese al esfuerzo de los bomberos y de los profesionales que la atendieron, durante la noche se confirmó su muerte.
Álvarez se refirió con emoción a la importancia que tiene para los bomberos rescatar a los animales en este tipo de intervenciones. “Para nosotros todo aquello que tenga vida dentro de una vivienda es muy importante, sobre todo porque uno sabe lo que significan los animales para las personas”, señaló.
También remarcó que muchas veces desde afuera se minimiza la situación con frases como “es un perro”, pero que para las familias las mascotas forman parte de su vida cotidiana. En este caso, los propietarios estaban profundamente angustiados por lo ocurrido.
El incendio tuvo además un trasfondo que hizo aún más dolorosa la pérdida. Según contó Álvarez, la familia tenía sus pertenencias embaladas porque la semana próxima tenía previsto mudarse de esa vivienda. Hacía tiempo que intentaban dejar el lugar y aguardaban el cobro de una indemnización laboral para poder afrontar el alquiler de otro domicilio.
“El propietario me contaba que estaban esperando la indemnización, como empleado rural, para poder pagar la otra vivienda a la que se iban a mudar”, relató el jefe de Bomberos.
Por eso, muchas de las pertenencias estaban reunidas y listas para ser trasladadas, lo que también favoreció que el fuego afectara una gran cantidad de objetos personales. Entre las pérdidas se contabilizaron ropa, documentación, electrodomésticos y elementos de uso diario.
“Prácticamente perdieron todo lo que estaba en la cocina, el comedor, el baño y lo que hace el fuego y la temperatura en ropa, documentación y electrodomésticos. Es el sacrificio de un trabajador rural”, expresó Álvarez.
A partir de este incendio, desde Bomberos Voluntarios remarcaron la importancia de extremar los cuidados con velas, sahumerios y cualquier elemento que genere fuego directo o brasas dentro de una vivienda.
Álvarez explicó que una vela representa una llama directa y que un sahumerio, aunque parezca inofensivo, también puede provocar un principio de incendio cuando cae una brasa o ceniza sobre materiales combustibles. En casas donde hay ropa, papeles, muebles, cortinas o cajas embaladas, el riesgo de propagación puede ser muy alto.
En el operativo trabajaron dos dotaciones de Bomberos Voluntarios de Centenario. Luego de controlar las llamas, el personal realizó tareas de ventilación con forzadores de aire para retirar el humo acumulado y revisar las condiciones de seguridad del lugar.
Además, una mujer debió ser asistida por personal del Hospital Dr. Natalio Burd, aunque no se informaron lesiones de gravedad.
El incendio dejó daños casi totales en la vivienda, la muerte de Mila y una familia que, a pocos días de mudarse, perdió buena parte de sus pertenencias.