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Según datos de las principales consultoras privadas del país, es estas primeras dos semana de abril, la inflación ya se instaló en un piso del 6%. El dato es más que preocupante porque de mantenerse esta tendencia el índice de precios del mes en curso podría finalizar nuevamente en torno al 8% y pocos son los que dudan que estamos en las puertas de los dos dígitos en los próximos meses.
Frente a este complejo escenario todas las variables se corrigen al alza, generando un círculo vicioso del que claramente le está costando salir al Gobierno.
La historia, con sus ejemplos, nos muestra por donde está caminando hoy el ministro Sergio Massa. El año 1988, con Raúl Alfonsín como presidente de la Nación, la inflación comenzaba nuevamente a trepar. El plan Austral -impulsado a mediados de 1985- ya estaba agotado y sus medidas no surtían efecto. El Gobierno lanzó el plan Primavera, introdujo cambios en el régimen cambiario y en las tasas de interés pero no se corrigieron los desequilibrios fiscal y externo. Al año siguiente todo terminó muy mal.
Las comparaciones son odiosas y claramente el caso de 1988 no se puede trasladar en forma lineal al 2023 porque el escenario y el contexto es distinto; pero no deja de ser un ejemplo para analizar.
De regreso a la actualidad, hay que señalar que ayer volvió a crecer la demanda sobre la divisa marginal la que llegó a cotizar en las cuevas del micro centro porteño a 425 pesos, para cerrar la jornada en 418 pesos. En las principales ciudades de la región, este valor fue más alto. En las oficinas de Neuquén se llegó a pedir hasta 435 pesos en las primeras horas de la tarde, y no hubo oferta entre las 15 y 16 por la fuerte incertidumbre existente en el mercado.
Hoy miércoles la plaza abrió sin cambios; a las 11 de la mañana cotizaba en 418 pesos aunque la tensión se mantenía.
Por otra parte, hay que esperar las señales que de el Banco Central (BCRA) en relación a la tasa de interés de referencia. Pocos son los que descartan que en los próximos días la entidad financiera anuncie un incremento de entre 300 y 500 puntos básicos, impulsando la tasa arriba del 80%. Esto llevaría a que un plazo fijo este pagando alrededor del 7%, índice todavía por debajo de los niveles de inflación registrados en marzo. Ahora, ¿esta suba de tasa calma las expectativas del ahorristas que tienen pesos? Pocos son los que apuestan a ello.
“Con este nivel de inflación da la impresión que todos ganamos con cualquier tipo de inversión”, ironizó un operador porteño ante una consulta de LMN. “Pones un plazo fijo y ves como tus pesos crecen, adquirir acciones y tenes esa misma sensación, compras dólares y festejas cuando sube...pero todo es relativo frente a una inflación del 8% mensual”, agregó.
Para los ahorristas, este es un escenario de locos. Nunca termina de saber donde está parado cada vez que tiene que tomar una nueva decisión de inversión. En este raro contexto, lo único que se escucha decir es que es importante comenzar a acelerar la dolarización de la cartera del inversor para estar cubierto antes de la llegada de las elecciones de agosto.
Ayer el dólar volvió a saltar en le mercado cambiario generando pánico en la mayor parte de los ahorristas. Todos los portales de noticias priorizaron este salto del billete norteamericano, alertando de la situación. Pero la realidad muestra que pese a esta suba, la divisa marginal esta muy por debajo de la evolución que ha tenido la inflación.
Una simple gráfica resume lo mencionado. El ministro Massa asumió la cartera el 3 de agosto de 2022. En ese momento el dólar paralelo se ubicaba en 298 pesos. Si tomamos los índices de inflación (IPC) a partir de ese momento esta debería se la evolución de la divisa paralela:
En estos días, tomando los índices oficiales de precios (IPC) y proyectando un 8% para mayo, el dólar debería ubicarse arriba de los 520 pesos si computamos el valor al momento de hacerse cargo Massa del ministerio de Economía. Entonces se puede decir que la divisa paralela esta barata teniendo en cuenta que la moneda norteamericana, debería seguir la evolución de cualquier otro de los productos de la economía argentina.
Pero nada está dicho. Todo será muy vertiginoso de ahora en más hasta llegar a las elecciones de agosto.