{# #} {# #}
Sobre el río Limay hay mucho más que 14 kilómetros de paseo costero hacia Balsa Las Perlas. Río arriba, las embarcaciones revelan algunos sitios fascinantes que están ocultos, hasta llegar al Balcón de las Coloradas y observar los acantilados de Plottier y el Tordillo.
En esa recorrida, una neuquina por adopción -Sandra Gala de Brevis- compartió en las redes la experiencia de conocer un poco más de esta ciudad que enamora.
El paseo inició en el Paseo de la Costa y se extendió a lo largo de 50 kilómetros, río arriba. Hace cuatro años que reside en Neuquén, donde vive con su marido. "Me gusta conocer cada lugar, no solo quedarme con lo que veo. Por eso quise conocer más a fondo el río y aprender del lugar donde vivo, de su naturaleza y su historia. Me pareció muy interesante todo lo que pude encontrar", contó Sandra, en diálogo con LMNeuquén.
En la trayectoria, que duró dos horas, pudo pasar muy cerca de una antigua rueda hidráulica que está sumergida en el río, vaya a saber hace cuánto tiempo. Con seguridad, muchos años, cuando todavía no existía la energía eléctrica en la zona. La máquina la construyó algún chacarero con el propósito de aprovechar la misma fuerza de la correntada del río para hacer girar la rueda y utilizar el agua.
"Hace varios años que ya no flota y quedó ahí, frenada entre las ramas", comentó un guía de Tecim Eco Navegación. Tiene sus tambores de 200 litros y las latas que elevaban el agua.
La máquina está inmovilizada y se ve bastante deteriorada. Francisco Baggio, conocedor del río, acotó que está sobre la margen derecha del río, cerca del límite con Plottier. "Hay que ir en una embarcación, sino no llegás. Es una especie de rueda hidráulica o noria para elevar agua del río, volcarla a una canaleta y utilizarla para el riego de una chacra", comentó.
Sandra a su vez quedó muy sorprendida con el sistema de mangueras que arrojan al río para sacar el agua que riega las huertas en un sector de La Herradura, como así también la existencia de una bomba gigante. "Son cosas que uno no sabe ni ve a simple vista. Todo me pareció interesante. Me gusta mucho Neuquén y la gente", expresó.
El recorrida también pasa por varios barrios residenciales, el balneario Plottier, La Herradura y Balsa Las Perlas, donde se ve un puente y una vieja balsa hundida. Hacia el final se llega al Balcón de las Coloradas, otro sitio fascinante desde donde se pueden apreciar los acantilados El Tordillo y el Cañadón de los Secretos, en una excursión de dos horas.