Karina Benegas participó del Mundial de Yerba Mate en Buenos Aires representando a Neuquén. La especialista de Plottier desmitifica creencias y explica cómo se evalúan más de 430 muestras a ciegas.
Karina Benegas, sommelier de yerba mate de Plottier y responsable del emprendimiento Casita Tradición, participó del Mundial de Yerba Mate que se realizó semanas atrás en Buenos Aires. La neuquina fue parte del equipo de voluntarios que colaboró en la evaluación de más de 430 muestras de yerba mate a ciegas, desempeñándose como cebadora principal junto a jurados especializados.
La historia de Benegas con la yerba mate comenzó durante la pandemia. "Yo vendía insumos materos, mates, termos, bombillas, canastas. En pandemia me pasó que con todas las limitaciones que había no podía conseguir ciertos productos, entre ellos estaba la yerba mate que yo tomaba", explicó. Al tratarse de un producto de pequeños productores que no se conseguía en supermercados, se contactó directamente con el productor y comenzó a traer para consumo propio.
Lo que inició como una solución personal se convirtió en un emprendimiento cuando sus amigos y clientes comenzaron a consultarle sobre esa yerba diferente. "Hubo preguntas que yo podía responder como buena tomadora de mate que soy, pero hubo un punto en que habían cosas que yo no podía responder respecto de la hierba mate", reconoció Benegas. Esa inquietud la llevó a realizar una diplomatura en Sommelier de Yerba Mate durante nueve meses de pandemia.
La formación incluyó historia sobre los primeros consumidores de yerba mate y cómo se consumía antiguamente, pero la parte práctica resultó fundamental. "Nos llegaban cajitas con muestras a ciegas, muestras etiquetadas con número que nosotros debíamos catar", detalló. A través del entrenamiento, los sommeliers aprenden a identificar si se trata de yerba de campo o de monte, qué proceso de secado tuvo, y otras características mediante el análisis visual, olfativo y en el mate cebado.
Benegas se ofreció como voluntaria para el Mundial de Yerba Mate, aunque la magnitud del evento superó las expectativas de los organizadores. "Yo creo que ellos no se esperaban lo que realmente pasó", señaló. Su rol como cebadora principal la puso en contacto directo con los jurados que calificaban las hierbas.
La presencia de una sommelier neuquina en el Mundial de Yerba Mate refleja el crecimiento de una cultura matera más sofisticada, que va más allá del consumo tradicional y busca valorar las distintas variedades, procesos de producción y características organolépticas de la infusión más popular de Argentina.