{# #} {# #}
La constancia y la perseverancia de un grupo de neuquinos está manteniendo la esperanzar de unas 35 familias de Las Golondrinas para poder ganarle al invierno. El incendio en la Comarca Andina, en la provincia del Chubut, convirtió hogares en cenizas y, a pesar de que "mucha gente se está olvidando", ellos viajan todos los fines de semana para poder reconstruir el techo que, de un momento a otro, los vecinos perdieron.
Sin querer ganar protagonismo, un arquitecto de Villa La Angostura está detrás de esta movida. El fin de semana posterior al 9 de marzo, en donde las llamas enterraron más de 500 casas, este neuquino junto con un grupo de voluntarios viajaron a una de los puntos más complicados.
Es que párroco de La Angostura había sido traslado antes del incendio a la zona de Epuyén y fue el puente entre estos voluntarios y los vecinos damnificados. "Él nos avisó que estaba fea la cosa y organizamos para llevar donaciones, como muchos lo hicieron", dijo el arquitecto, tras pedir anonimato porque no quería llevarse el protagonismo de decenas de personas que "están dando una mano muy grande".
Al llegar al lugar y observar el estado de situación, lo que más le preocuparon a los neuquinos fueron los hogares. Al parecer, algunos ya habían empezado a reconstruirlas, pero "sin ayuda o materiales no iban a llegar nunca a sobrevivir al invierno".
Desde ese momento, fueron los cuatro fin de semanas próximos hasta Las Golondrinas, uno de los lugares "más complicado" y donde pusieron su energía y su fuerza para volver a levantarlo. El sábado bien temprano parten y antes del mediodía ya están con los martillos levantando las casas.
El objetivo es construirlas "bien" de cinco por cinco metros. "Estamos haciendo con lana de vidrio, placas, chapas, instalaciones eléctricas con disyuntor, térmica. La idea es que le quede un hogar seguro, para en un futuro el que quiera pueda ampliarlo sin problemas", describió.
La dinámica de trabajo se divide en dos partes. La primera es la que se encarga de hacer Marcelo Fernández, un carpintero de una localidad aledaña, que trabaja de lunes a lunes y arma primero el techo. Luego, otro grupo de voluntarios, le hacen las instalaciones y cierran los hogares. Eso se hace para que la mayor cantidad de personas pueda tener un mínimo reparo, mientras están llegando el invierno.
Los materiales los van recolectando a partir de donaciones y la mano de obra la ponen estos diez neuquinos que todos los sábados y domingo de marzo y abril fueron hasta la localidad.
Hasta ahora ya llevan armada seis casas. Le dan prioridad a gente mayor, aunque varios de esos vecinos ya se fueron de Las Golondrinas. "La idea es levantarles a todos la casa", aseguró, tras pedir que ayuda con materiales.
"Lo que corre es el invierno que está encima", repite una y otra vez, preocupado. La realidad es que también están buscando manos y convocan a cualquier voluntario, sea carpintero o no, para poder avanzar lo más rápido posible y "ganarle al frío".
Si bien aseguró que la primera semana los inundaron de ropa y comida, que no lo puede clasificar de tanta que fue, "hoy se están olvidando un poco". "Pero confío que vecinos de acá o de la provincia se sumen a dar una mano", dijo este arquitecto y dejó su número de teléfono: (0294) 4211127.