Neuquén.- No caben dudas de que Guillermo Barros Schelotto sigue escribiendo a fuego su nombre en la rica historia del club de La Ribera. Como jugador (15 títulos), el Mellizo fue uno de los símbolos de la era dorada que tuvo a Carlos Bianchi como el entrenador más ganador de todos los tiempos, con tres Copas Libertadores y dos Intercontinentales, entre otros títulos, y el récord histórico de 40 partidos invictos en el plano local.
Con la salida del Virrey, los éxitos continuaron para el Xeneize de la mano del Coco Basile, equipo en el que también estuvo presente el Mellizo. El Coco dejó su impronta con un bicampeonato, una Copa Sudamericana, dos Recopas y el mejor inicio de partidos ganados en el profesionalismo durante el Apertura 2006. Y dejó al equipo encaminado para buscar su primer tricampeonato en la historia.
Chapa de DT
Ahora, Guillermo, en su rol de entrenador, comienza a batir algunas marcas para seguir agigantando su idolatría. Ya logró un título local para meterse en el selecto grupo de solo nueve campeones como jugador y técnico junto a Rodolfo Arruabarrena, Jorge Benítez, Silvio Marzolini, José Silveiro, Ernesto Lazzatti, Juan Carlos Lorenzo, Alfredo Garasini y Mario Fortunato.
En la victoria ante Lanús por la 2ª fecha se convirtió en el DT con el mayor tiempo invicto jugando como visitante (393 días) superando al Virrey (301) y Falcioni (371). Y ahora superó el mejor arranque de Boca en un torneo dentro de la era profesional. El Mellizo ganó seis de seis superando por uno al equipo de Basile, que había logrado cinco triunfos y un empate en el Apertura 2006.
En la presente Superliga, Boca le ganó 3 a 0 a Olimpo, 1 a 0 a Lanús, 4 a 1 a Godoy Cruz, 4 a 0 a Vélez, 1 a 0 a Chacarita y 2 a 0 a Patronato el domingo en Paraná.
El arranque del Coco en 2006 fue arrollador, con victorias por 3-0 a Banfield, 2-1 a Rosario Central, 1-0 a Independiente, 7-1 a San Lorenzo y 2-0 a Estudiantes. Luego empató de local 1-1 contra Godoy Cruz siendo ese su último partido dado que luego lo reemplazó Ricardo La Volpe.
13 victorias consecutivas logró Boca en 1924.
El mejor registro lo tiene en la era amateur con 13 partidos ganados al hilo. La segunda es de 1919, cuando alcanzó 8. Con seis, es el mejor inicio del profesionalismo.
8 La mejor marca la tiene el Millonario y es de 1991.
El equipo de Guillermo irá por el récord absoluto en el profesionalismo, que es del Millonario en 1991. Deberá ganarle a Belgrano y luego a River en el Monumental.
Intratable
A sus números personales, Boca le agrega datos que hablan de la contundencia del equipo en el inicio de la Superliga. Tiene a Darío Benedetto como goleador con seis gritos y es el equipo con mejor diferencia de gol, con 15 a favor y 1 en contra. Ya le sacó 6 puntos de diferencia al los escoltas y sueña con el Bi de la mano de Guillermo.
Boca irá por el récord de River en el Monumental
El equipo de Guillermo Barros Schelotto alcanzó el récord de seis victorias consecutivas en el inicio de un torneo superando el arranque del Apertura 2006 cuando dirigía Alfio Basile. El invicto de aquel campeonato se terminó en la decima fecha, cuando, ya con Ricardo La Volpe al frente del equipo, el Xeneize cayó en el Monumental a manos de River por 3-1. Luego el Xeneize perdió el torneo frente a Estudiantes en un desempate histórico. Una situación que se podría repetir en apenas tres semanas.
Boca, con su victoria ante Patronato, ratificó su liderazgo en la Superliga, donde ahora tiene seis puntos por encima de sus perseguidores. En el próximo partido recibirá a Belgrano de Córdoba en La Bombonera con el objetivo de ir en busca del mejor arranque en el profesionalismo, que lo tiene justamente River con ocho victorias en serie en el Apertura 1991.
Pero para que eso suceda, el equipo de Guillermo no solo deberá ganarle al Pirata, sino que en la próxima fecha, la Nº 8, deberá ir por la victoria en el Monumental frente a uno de los escoltas. Será un clásico apasionante teniendo en cuenta que el Millonario (tal vez clasificado a la final de la Libertadores), al igual que en 2006, querrá arrebatarle el invicto.