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Nieto de una madama mató a dos policías tucumanos

El joven millonario, de 21 años, estaba con una prostituta en un auto.

Tucumán. Dos efectivos de la policía de Tucumán fueron asesinados a balazos la semana pasada mientras realizaban un patrullaje en las inmediaciones del Parque 9 de Julio, en la capital provincial. La reconstrucción del hecho permitió establecer que los policías fueron asesinados cuando se acercaron a una Toyota Hilux blanca para identificar a su conductor, quien se encontraba con una mujer trans que ejerce la prostitución. Luego, el sospechoso huyó en ese vehículo.

Las víctimas fueron identificadas como Sergio Páez González, cabo 1° de 43 años, y Cristian Peralta, comisario 1° de 37. Ambos recibieron varios tiros y murieron minutos después del ataque. Tras el testimonio de testigos, el análisis de las cámaras de seguridad y la elaboración del identikit, la policía señaló a Máximo Alejandro Abraham como el principal sospechoso e inició una intensa búsqueda, en la que ofrecía hasta 500.000 pesos para quien aportara información.

Finalmente, el miércoles por la noche lo detuvieron después de interceptarlo en el sur de la ciudad. Se trata de un joven de 21 años, perteneciente a una rica familia de la provincia y vinculado a hechos delictivos. “Maxi” desarrolló su vida en el mismo lugar donde fue detenido. Siempre estuvo rodeado de las comodidades del imperio económico que construyó su abuela, Irma Abraham. Se trata de una mujer conocida como “la madama tucumana”, quien murió en marzo del año pasado, a los 89 años. De ella heredó parte de los tres hoteles alojamiento que la familia administra desde hace décadas en el barrio El Manantial. Pero no es la primera vez que lo vinculan al delito. Se lo mencionó en un homicidio ocurrido en diciembre en el mismo lugar donde vive, aunque no fue imputado, ya que no se sumaron pruebas en su contra. Y fue sobreseído de una acusación de robo agravado en 2015 y cuenta con dos causas abiertas: una por amenaza y otra por atentado y resistencia a la autoridad, ocurrida el año pasado cuando trató de evadir un control policial.

En octubre, “Maxi” le disparó dos veces a un joven dentro de uno de sus hoteles. La víctima, identificada como Walter Figueroa, dijo que era amigo de su agresor y que después de una discusión menor, le disparó con su arma sin razón alguna. El hecho nunca se esclareció: tiempo después, el joven murió tras ser atacado en otro hecho relacionado con la venta de droga.

Abogado liquidó a ladrón de bancos

Marcelo Arcuaz Di Giorgio, de 32 años, fue abatido el jueves a la noche por el abogado Aníbal Lauris, a quien intentó robarle su auto junto con un cómplice en la localidad bonaerense de Olivos. Los delincuentes interceptaron al letrado en un Toyota Etios robado. Arcuaz, apodado “Piquito”, era un preso con salidas transitorias que estaba prófugo desde diciembre por no haber vuelto a la Unidad 41 de Campana, donde cumplía condena por robo agravado. Estaba preso desde 2012, acusado de ser el jefe la “banda del cronómetro” y de robar al menos 14 bancos en el conurbano bonaerense.

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