La recaudación provincial de impuestos es el principal ingreso que tiene hoy la provincia del Neuquén, por sobre los recursos provenientes de la coparticipación y de las regalías, según los números que refleja el acumulado de los primeros cinco meses del año.
Respecto de los ingresos totales, el comparativo con igual período pero de 2018 arroja un aumento del 65 por ciento, que surge de la diferencia de 34.667,4 millones de pesos contra 21.085 millones.
Por el cobro de tributos locales (Ingresos Brutos, Inmobiliario y Sellos), la tesorería neuquina recibió a mayo 13.292,3 millones de pesos, superando a los impuestos nacionales (9390 millones de pesos) y a las regalías hidrocarburíferas que, junto con el canon extraordinario de producción, sumaron cerca de 12 mil millones de pesos.
Una de las razones que explican el crecimiento de la recaudación es la mayor actividad económica registrada en la provincia, que se traduce en lo percibido en concepto de Ingresos Brutos.
Entre abril de 2018 e igual mes de este año se crearon seis mil empleos registrados privados, que se conjugaron con nuevas inversiones en el sector energético y una baja de alícuotas tributarias, lo que generó una menor carga tributaria, principalmente para las pequeñas y medianas empresas, pero a la vez una mayor recaudación en concepto de esos mismos impuestos por el crecimiento experimentado por la actividad.
Desde el gobierno provincial se indicó que Neuquén cumplió en tiempo y forma con el consenso fiscal acordado con Nación, fijando alícuotas incluso menores a las establecidas para algunos rubros.
También, se subrayó que fue la única jurisdicción del país que mantuvo la estabilidad fiscal plena para las pymes, logrando así incrementar la recaudación propia “que es, en definitiva, la que le brinda mayor autonomía”.
Este año, la Provincia redujo la alícuota general del 4% al 3%. El transporte, del 3% al 2% y en el urbano e interurbano menor de 50 kilómetros se fijó en 0%, al igual que la actividad primaria, la obra pública y viviendas económicas. En el caso de las comunicaciones, la baja fue del 5% al 4%; en construcción se pasó del 3% al 2,5%.
En la Industria se pasó del 2% al 1,5%, mientras que para las micro y pequeñas empresas quedó en 0%, entre otros rubros de la actividad económica.