Buenos Aires
Desde la noche del lunes, las horas que han transcurrido en Avellaneda han mostrado distintos tonos. Mientras los de Racing muestran algarabía, en Independiente ya se vive un infierno y hasta reclamos de los hinchas hubo al cierre del clásico amistoso, y los cuestionamientos al planteo técnico de Holan no se demoraron en aparecer.
Pero más allá de la alegría y la bronca, en principio nada cambió en los equipos que otrora dirigieron Ricardo Zielinsky y Gabriel Milito, y que hoy tienen a Diego Cocca y Ariel Holan, respectivamente.
Los jugadores son los mismos, los esquemas bastante parecidos y la paternidad también. De los últimos nueve partidos amistosos, seis fueron para la Academia y los tres restantes empates.
La historia se volverá a repetir el próximo lunes a las 22, esta vez en el estadio José María Minella en la balnearia Mar del Plata. Hasta entonces, principalmente el Rojo buscará solucionar los graves problemas defensivos y en el mediocampo que mostró en Salta.
"No hubo problema de actitud, el equipo dejó todo. En la gran mayoría del partido no vi que Racing pudiera hilvanar fútbol ni tampoco vi una diferencia”.Ariel Holan. El DT se mostró apesadumbrado por la derrota en el clásico.
A la espera de Erviti
A pesar del trabajo estadístico, que incluyó hasta un dron siguiendo el entrenamiento, Ariel Holan no pudo sacar a Independiente del pozo que mostró al final del primer semestre del torneo oficial, que obligó al alejamiento del ídolo del club, Gabriel Milito, como técnico.
El nuevo entrenador, una de las últimas opciones que se barajaban en Avellaneda tras la negativa de otros cinco candidatos, planteó una línea de tres en la defensa, que no sólo sucumbió ante la llegada del imparable Licha López, sino que tuvo poca explosión a la hora del ataque del Rojo, ya que ninguno de los jugadores desbordaba por los carriles.
En el mediocampo tampoco se vio a un líder que manejara el balón. Por eso, toma trascendencia la posible llegada de Walter Erviti al Rojo, ya que puede convertirse en el conductor que Holan necesita dentro del campo.
Otra incorporación que tendrá su pase en el futuro de Independiente será Nery Domínguez. El ex Central que hasta hace unas horas estaba en el Queretaró de México llegará al Rojo y se convertirá en el primer refuerzo.
“Con espalda no se resuelve esto, porque yo lo vi a Burruchaga irse en nueve meses y ahora a Milito en seis”, dijo Holan al inicio de su gestión en un polémico mensaje de Whatsapp que se filtró.
El próximo lunes, en un fútbol que se convierte en picadora de carne, habrá que ver cuánto hilo queda en el carretel.
Silencio: Así llegó el plantel ayer a Aeroparque desde Salta. Hoy regresarán a la práctica. 2009 fue el año de la última victoria del Rojo.
Ese año, en un amistoso, Independiente le ganó el clásico a Racing por 4-0. Desde entonces, la Academia ganó 6 veces y empataron otras tres.
Una cuestión de actitud en la Acadé
Algunos hablan de fiesta albiceleste y otros de contundencia, lo concreto que el triunfo de Racing en el primer clásico del año es un alivio en la Academia.
Sin embargo, el equipo no mostró muchas cosas nuevas respecto de lo que se veía en otros tiempos; digamos, antes de que se vaya Ricardo Zielinsky, reemplazado por Diego Cocca.
El empuje de Lisandro López, la contundencia de Gustavo Bou y los desbordes de Diego González y Marcos Acuña siguieron vigentes y se acentuaron con las fallas defensivas que mostró el fondo de Independiente.
No obstante, la fuerza ofensiva de Racing, la defensa racinguista también mostró algunos momentos de flaqueza, en el segundo tiempo del partido del pasado lunes, que alertan al técnico.
Pero los goles y el triunfo ante el clásico rival son amores y Cocca festeja hoy el buen momento para iniciar el año, a la espera de que comience el segundo semestre del torneo oficial. ¿Fue el cambio de técnico el que cambió la actitud de los jugadores o fueron estos los que cambiaron por sí mismos?
Los dos planteles, tanto la Academia como Independiente, son conocidos como difíciles y por eso son pocos los técnicos que se animan al desafío.
Pero mientras la ilusión aliente un año fructífero, tanto el entrenador y la dirigencia como los hinchas seguirán sonriendo.