"Estamos tratando de solucionarlo a la brevedad. No se evalúa retirar unidades, pero estamos en negociaciones, ya que el servicio no está subsidiado", explicó Franco en diálogo con LU5 al ser consultado sobre si la empresa tenía pérdidas con este incremento.
También recordó que ellos siempre avisan a los pasajeros de los aumentos y novedades del servicio con cartelería arriba de las unidades. Negó así que no se haya informado sobre la última suba, pese a que muchos usuarios se vieron sorprendidos por la nueva tarifa.
Sostuvo que el servicio entre las dos localidades "ha mejorado". "El primero de marzo se incorporaron dos unidades más y del año pasado a hoy se ha logrado reducir en un 50% la frecuencia de los colectivos", destacó.
Sin embargo, insistió en que si los costos no dan, "podría llegar a darse un nuevo aumento, aunque no está en los planes de la intendencia". El problema radica, según detalló, en que las nuevas inversiones que realiza la empresa por fuera de lo que el Estado nacional reconoce, es una pérdida económica.