Neuquén > A 15 días de la conocida “fuga de los 4” de la U11, la Policía sólo logró recapturar a uno de los hombres y, producto de la recompensa de 100.000 pesos que ofreció el Gobierno, hasta el momento han recibido unas 250 llamadas, de las cuales no surge rastro alguno de los tres prófugos restantes. La investigación interna podría derivar en más penitenciarios imputados.
La “fuga de los 4” se concretó la noche del sábado 8 de marzo. Los condenados escaparon del pabellón 1 tras levantar la letrina de la celda 10 y cavar un pozo para sortear el muro.
Los internos corrieron unos 150 metros pasando por portones que estaban abiertos y sin vigilante, para luego trasponer dos cercos y darse a la fuga en dirección a la meseta.
Un celador los siguió tocando un silbato porque no se había podido activar la sirena a tiempo.
Por esta fuga la Dirección de Asuntos Internos inició una investigación sumaria por la que fueron imputados cuatro penitenciarios y no se descarta que se sumen otros guardiacárceles (ver recuadro).
De los cuatro presos, tres cumplían condena por homicidio (Víctor Campos, Cristian Manzini y Fabián Soto); el restante, Alexis Retamal Jara, se encontraba detenido por robo calificado.
El Gobierno salió a ofrecer rápidamente una recompensa de 100.000 pesos por información sobre los evadidos y a los pocos días se logró recapturar a Fabián Soto, que se encontraba "guardado" en el loteo social Los Polvorines.
No obstante, desde el 11 de marzo a la fecha se recepcionaron unas 250 llamadas telefónicas. En su mayoría apuntaron a tomas y sectores marginales de la ciudad, pero en concreto “ninguna nos llevó a ningún lado”, confió un informante de la fuerza.
Hasta el martes pasado, en la mano del puente carretero que va de Neuquén a Cipolletti, hubo controles que sólo lograron entorpecer la fluidez del tránsito. Levantados estos puestos, los investigadores aseguran que “ahora estamos solos y remando”.
Al margen de la carencia de pistas puntuales, son optimistas respecto de la recaptura de los prófugos: “Estos tipos siempre terminan cayendo, es cuestión de tiempo”, comentó la fuente que explicó que “sostener a un evadido requiere de mucha lealtad y guita, si no miren lo que pasó con Luis Aboy”, concluyó.
Investigan las responsabilidades
Neuquén > La Dirección de Asuntos Internos inició un sumario administrativo para determinar las responsabilidades de la fuga. Fue así que los dos celadores del pabellón 1 y dos oficiales de servicio terminaron imputados.
Una entrevista exclusiva, publicada por este medio, a un penitenciario abrió un halo de sospechas sobre el personal de la requisa motivo por el cual ahora los investigadores de Asuntos Internos no descartar que haya imputados de dicho sector.
“Por ahora se está tratando de determinar cómo es el funcionamiento del penal y por lo visto no se descarta que se impute a alguno de los integrantes de la requisa, porque se habrían obviado los controles de la celda”, confió una fuente policial.
El informante no descartó que pueda incorporarse al bloque de imputados el jefe de la U11 Claudio Pérez, que desde su estadía en el penal registra dos fugas masivas más: el insólito escape de Luis Aboy dentro de un exhibidor de tortas y el homicidio del interno Cristian Ibazeta aún sin esclarecer.
Pérez, curiosamente, sobrevivió a estos episodios y nunca lo relevaron de su puesto a pesar de las críticas.