En el ambiente se instaló la idea de que a Boca lo ayudan desde la llegada de Tevez. Por negocio, por intereses políticos, por su poder mediático, o vaya a saber por qué... De allí que LMN decidió revisar los últimos diez partidos, o sea los últimos 30 puntos que el conjunto de Rodolfo Arruabarrena disputó por el torneo en el que puede consagrarse el domingo a Tigre. Y, a decir verdad, no se advierte una clara ventaja para el lado Boca al juzgar a los referís. El balance es bastante parejo y echa un poco por tierra las especulaciones.
"El árbitro que no echó a Tevez contra Argentinos debe ir al oftalmólogo. Es un año político". Edgardo Bauza. Entrenador de San Lorenzo
Beneficiado
Los dos encuentros en los que los yerros arbitrales incidieron en el resultado fueron el 3 a 1 ante Argentinos en La Paternal por la fecha 25, el día que Tevez quebró al pibe Haam, y el 1 a 0 a Crucero por la 27 en La Boca (ver detalle).
Perjudicado
Un partido al que se catalogaba en la previa como una final fue el que Boca perdió con San Lorenzo en la famosa jornada 23 (también había perdido la puja en AFA y no pudo contar con los seleccionados). Mario Yepes jugó gratis casi todo el partido. Además, algunos sostienen que el penal del Cata Díaz en la última fecha ante Racing no fue (para nosotros sí). Es decir, bastante equilibrado entre aciertos y errores como para atruibuirle a los favores arbitrales la posible consagración xeneize.
Tironeo por el horario y falta de sentido común
Boca jugará ante Tigre el domingo a las 18:15 y Banfield-Central va a las 16:10. Falta de sentido común que no jueguen a la misma hora, más allá de la reglamentación. Por eso Central protestará. Acá sí tiene razón el Canalla.
Pese a las presiones, cumplimos
Miguel Scime. Encargado de los árbitros del fútbol argentino
A pesar de las presiones, al final del torneo llegamos con el orgullo de que los árbitros cumplieron su tarea, en líneas generales se hicieron bien las cosas y no deja de ser una tranquilidad para uno que ocupa semejante cargo.
El año pasado, diez equipos subieron a Primera División y fue por mérito propio, nadie tuvo nada qué decir ni de qué quejarse.
¿Por qué se dice que a Boca lo ayudan desde que regresó Tevez? Eso es más viejo que el fútbol, cuando perdemos tratamos de justificarnos en el árbitro y lo condicionamos a más no poder.
Pero cuando ganan no dicen nada, se quedan calladitos, ningún dirigente o técnico sale a declarar: “La verdad que conseguimos la victoria porque nos ayudó el árbitro equivocándose para nuestro lado”. ¡Por favor!
El balance, ya en la parte final de la temporada, es más que bueno: se logró duplicar el plantel para afrontar el torneo de 30 equipos de Primera en menos de un año y bajamos la edad promedio de los jueces de 36 a 34 años.
Se ha cumplido más allá de los aciertos y errores naturales y eso no es poca cosa. Después, siempre va a haber quienes se quejen en un fútbol argentino en el que muchos quieren ganar de vivos y todos especulan.
Pero insisto: yo estoy más que conforme con el año que tuvieron los jueces y esperemos que lo terminen de la mejor manera en estas fechas que faltan.