Kenia.- Una niña de 10 años murió en la localidad keniana de Solio debido a los golpes propiciados por su profesor y sus compañeros de clase como castigo por no saber leer en inglés correctamente, según la información que brindaron ayer los medios locales.
Según han relatado los testigos, un maestro de la escuela primaria Mukandamia ordenó el pasado jueves a los alumnos que golpearan a su compañera si no leía apropiadamente unas frases en lengua inglesa. La niña comenzó a leer y, al no hacerlo como quería, el docente dio la orden para que los alumnos se le acercaran. En el castigo participó también el propio maestro.
La pequeña sufrió graves heridas que le provocaron la muerte dos días después, en el hospital de Mukandamia.
“El profesor ordenó a los alumnos que enseñaran a leer a la menor, y si ella no lo conseguía, le pegaran. Entonces comenzaron a golpearla en la espalda”, relató Mary Wanjiku al diario Daily Nation.
Según contaron algunos alumnos a sus padres, el profesor ya había herido a la niña antes de ordenar la paliza.
Después de ser golpeada, la menor dijo al director del centro educativo que se encontraba enferma y pidió permiso para irse a casa, donde vivía con su abuela de 86 años. El domingo su condición empeoró y tuvo que ser trasladada de urgencia al hospital de Mukandamia, donde llegó vomitando sangre. Los padres del resto de los alumnos decidieron retirar el lunes a sus hijos de la escuela después de la muerte de la menor, según el citado periódico.
El suceso ha sido denunciado en la comisaría de Naromoru, donde el oficial de Policía Michael Mbaluku informó de que están a la espera de recibir un informe sobre la causa de la muerte. “La muerte aún no ha sido reportada, pero entendemos que la niña murió en el hospital y que los doctores no pueden asegurar la causa de la muerte a partir de los exámenes físicos”, explicó Mbaluku, quien agregó: “Una vez que se haya realizado la autopsia, conoceremos la causa de la muerte”.
El profesor desapareció luego del asesinato y aún está prófugo. No era la primera vez que castigaba a alguien en clase, denunciaron los alumnos. Los maltratos eran continuos.
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