Aún asustada por lo que le tocó vivir, Mabel, inquilina del edificio de Colonia Alemana al 800, confió a LM Neuquén: "Cerca de las 21 del domingo escuché ruidos muy fuertes que venían de la entrada del edificio, y cuando me asomé por la ventana escuché a mi vecina gritar desde el balcón".
Tres hombres de gran porte estaban golpeando ferozmente la puerta principal del edificio, donde habitan seis familias. Antes de que la cerradura cediera a la presión, una vecina salió al balcón y, como empezó a los gritos, los delincuentes huyeron.
"La chica del segundo piso, al ver a estos tres hombres, les gritó e inmediatamente se fueron corriendo por la calle Castro Rendón y después por Leloir", comentó Mabel. Luego agregó: "Día por medio en la madrugada roban las ruedas de los vehículos, no nos queda otra opción que pagar cocheras o instalar la tuerca antirrobo. También nos arrebatan las carteras cuando andamos caminando".
No es la primera vez que sucede, el vecindario ya no sabe qué hacer. "Más que denunciar socialmente y estar alertas no podemos hacer mucho, porque la denuncia es netamente un trámite administrativo", manifestó Paula, otra vecina del sector.
Hace más de dos años que organizan en el barrio reuniones para alertar a la gente: "Nos tenemos que cuidar entre los vecinos, estamos alertas a los movimientos de los departamentos", comentó resignada.
Según las vecinas, la Policía hace patrullajes, pero no alcanzan.