Las escuelas de Nueva Delhi estuvieron cerradas y las obras de construcción paralizadas, debido a la contaminación que envuelve a la capital india desde hace una semana y supone un peligro para la salud pública. Los niveles de contaminación batieron récords en los últimos días por la quema de rastrojos en campos de alrededores, las emanaciones de vehículos y fábricas, todo combinado con la caída de la temperatura. El enfriamiento del aire hizo que los agentes contaminantes no se disipen, generando una nube asfixiante.