El viaje ha sido precedido por un debate en Washington sobre si Obama debe aprovechar la visita de tres días, para retirar un embargo de armas a Hanoi, que es uno de los últimos vestigios de la enemistad de los tiempos de la guerra. La medida molestaría a Pekín, que desconfía de los intentos de Estados Unidos de fortalecer los lazos militares con sus vecinos asiáticos en momentos de creciente tensión en el disputado Mar de la China Meridional. Sin embargo, no se ha comunicado aún una decisión final sobre el asunto. "Nadie se hace ilusiones", dijo Evan Medeiros, un ex asesor de Barack Obama en asuntos asiáticos. "Este viaje envía una importante señal a China sobre el interés de Estados Unidos en la región y su creciente preocupación por el comportamiento chino".
El gobierno de Vietnam dijo a comienzos de mes que levantar el embargo demostraría confianza mutua. En la agenda del presidente de Estados Unidos también se plantea viajar a la Ciudad Ho Chi Minh, antigua capital de Vietnam del Sur y actualmente considerada uno de los mayores polos económicos del país.