Por Lucas Benjamin
Neuquén > Dueña de una de las voces más apacibles de la canción de habla hispana, la española Olga Román decidió dejar a un costado el rumbo tomado en sus tres discos anteriores y a fines de octubre del año pasado puso en circulación su cuarto trabajo de estudio titulado “De agua y laurel”, álbum que homenajea de principio a fin la extraordinaria obra del compositor salteño Gustavo "Cuchi" Leguizamón, uno de los íconos más representativos del folclore argentino.
Fascinada por la intensa voz de Mercedes Sosa, y luego de deslumbrarse con el Dúo Salteño, la cantante graduada en la prestigiosa Berklee College of Music escarbó en las raíces del folclore de nuestro país hasta desembocar naturalmente en la extensa faena del “Cuchi”, capital invalorable de la cultura latinoamericana y hacedor de perdurables canciones como “La Pomeña”, “Zamba del carnaval”, “La Arenosa”, “Zamba para la viuda” o “Cantora de Yala”, todas piezas que la madrileña no quiso dejar afuera al momento de elegir los temas que finalmente formaron parte del disco.
Con las destacadas intervenciones de Juan Carlos Baglietto y Angela Irene, junto a la notable producción del guitarrista y arreglador entrerriano Néstor Díaz, la artista condujo con gran sapiencia el derrotero de sus interpretaciones, logrando un particular y templado enfoque frente a las inmensas creaciones del “Cuchi”, quien sin lugar a dudas se ha convertido, tras una vida entera dedicada al folclore, en uno de los mayores exponentes de la música popular argentina.
Mercedes Sosa y el Dúo Salteño aparecen en tus primeros contactos con el folclore argentino, ¿Qué sensaciones recordas de aquellos acercamientos?
Cuando tenía unos 13 años me regalaron mi primer disco de Mercedes Sosa. Recuerdo con claridad la portada del disco, quién me lo regaló, dónde estaba y recuerdo entrar en casa y poner ese disco. Lo escuché de pie, mirando cómo giraba, me impactó tanto esa voz que me quedé paralizada. Lo primero que escuché fue "Zamba para no morir" y el impacto fue tal, que se me ha quedado grabado ese momento. Sentí una tremenda emoción al escuchar esa voz tan poderosa, tan de la tierra, tan hermosa, tan natural. Mercedes Sosa ha sido un referente importantísimo en mi vida.
Años después, ya viviendo en Boston, siendo estudiante de música en Berklee, yo vivía con dos músicos argentinos y uno de ellos me mostró una grabación del Dúo Salteño. Por entonces ya conocía mucho más del folclore argentino y del folclore latinoamericano en general, pero esas armonías vocales me parecieron algo absolutamente bello y, por supuesto, diferente. Me fascinó el Dúo Salteño.
Rápidamente en la escucha del disco se nota un gran respeto y prolijidad en la interpretación de las canciones, ¿Cuánto tuvo que ver en esa sobriedad la compañía de Néstor Díaz?
A Néstor Díaz lo conocí en marzo de 2012 cuando estuve en Argentina haciendo mi gira de presentación de mi tercer disco "Seguir caminando". En ese primer y único encuentro decidimos hacer un disco juntos dedicado al Cuchi Leguizamón y, hablando sobre el sonido y arreglos del disco, los dos coincidíamos en el enfoque sobrio y sencillo. Para mí era una prioridad cuidar esa sonoridad y él ha sido quien se ha ocupado de traducirla en esos bellos arreglos y producción musical.
En el álbum participan Juan Carlos Baglietto y Angela Irene, ¿Cómo fue contar con esos aportes?
Ha sido un tremendo lujo tenerlos a los dos. A Juan Baglietto lo conozco desde hace años. Él venía siempre a los conciertos de Sabina en Buenos Aires y siempre tuvimos muy buena onda. En 2006 él grabó una canción mía, "Me asomo", y yo tenía muchísimas ganas de cantar con él. Lo llamé y aceptó con muchísima generosidad y respeto.
A Angela Irene no la conocía personalmente pero me había quedado prendada de su voz cuando la escuché por primera vez. La invité y aceptó con mucha curiosidad y cariño.
Ahora que el disco ya está en la calle y has conocido en profundidad su obra, ¿Qué es lo que más te sigue llamando la atención de las composiciones del Cuchi?
Para mí la belleza de las composiciones del Cuchi está en esas melodías que escribe, en esos intervalos que utiliza, en las armonías. Las canciones del Cuchi tienen un vuelo muy especial y un sello muy innovador y vanguardista y es como si nos diera permiso a transitarlo a todos los que nos sentimos atraídos por su música. Él tiene las raíces en el folclore pero luego tiene un vuelo único y diferente que lo convierte en un compositor universal.
Recorriendo un poco tu carrera, no se puede dejar pasar por alto tus años al lado de Joaquín Sabina, ¿Cuánto te ha marcado esa experiencia?
He acompañado a Sabina durante 13 años, así que puedes imaginarte que ha sido una persona muy importante en mi vida y en mi carrera, casi como un matrimonio. La mayor parte de la gente se ha fijado en mí y ha conocido mi música por haberme visto antes con Joaquín, así que, le estoy muy agradecida.
Está comenzando el 2013, ¿Qué te espera musicalmente para este nuevo año?
Tengo algunos proyectos nuevos entre manos, que por ahora no quiero desvelar; por otro lado estoy componiendo para un nuevo disco mío y México está en nuestros planes, también para 2013. A pesar de la incertidumbre que hay en España, comienzo el año con ganas y dispuesta a que me sorprenda.