Tucumán. La Justicia ordenó volver a detener a 12 miembros del clan Ale, acusados de integrar la organización mafiosa más grande de Tucumán. Todos habían sido liberados en medio del juicio en su contra por lavado de activos, asociación ilícita y comercialización de drogas. El proceso ya tuvo sus alegatos y se encuentra en la etapa final.
La decisión fue tomada por la Sala II de la Cámara Federal de Casación Penal.
En su voto, el juez Alejandro Slokar, que lideró el acuerdo, destacó el poder del clan y el riesgo que implica la libertad de sus miembros. Y, sobre todo, el temor que infunden a los testigos.
Una mujer de 36 años que se animó a denunciar al clan Ale y cambió su identidad al entrar al programa de protección de testigos, relató su calvario y aseguró que vive aterrada. La última amenaza la recibió su hijo mayor. Hace dos semanas, se le acercó un Volkswagen Bora gris y desde él un hombre le dijo: “¿Vos sabés que a tu mamá la vamos a matar, no?”.