El elefante, de entre 40 y 60 años, fue abatido cerca del Parque Nacional Gonarezhou el jueves 8, durante una "cacería legal", en la que participó un alemán que estaba de safari para cazar a los "cinco grandes" como se llama en África al conjunto de leones, elefantes, rinocerontes, leopardos y búfalos.
"No sabemos si el elefante vivía en el Parque Nacional Kruger (Sudáfrica) o en Zimbabue, pero podemos asegurar que el animal estaba en la zona de safari cuando fue abatido", aseguró el conservacionista.
En el caso del león Cecil, cazado a las afueras del Parque Nacional de Hwange, el animal "fue atraído fuera del parque para ser cazado. Ahora, no hay ninguna evidencia de que haya sucedido lo mismo con el elefante", aclaró Rodrigues.
Mientras crece la indignación de la opinión pública, aquel cazador y éste no serán juzgados bajo el argumento de que tienen "los papeles en regla".