A cinco años de su última participación en el Bailando, Luciana Salazar volvió a ShowMatch y antes de debutar en la pista de la mano de Gonzalo Gerber hizo una previa con su hija Matilda, que con sus ojazos celestes cautivó a Marcelo Tinelli.
"Tengo mucha suerte con ella, porque es una santa"; contó mientras el Cabezón sostenía a la pequeña en sus brazos. Tras relatar cómo la maternidad le cambió la vida, la ex pareja de Martín Redrado dejó a su hija en el piso para que tenga más protagonismo.
Allí Matilda comenzó a caminar y el conductor del programa se tiró al piso para jugar con ella. "Por Dios, me la morfo. Hola hermosa", decía al tratar de interactuar con la niña.
"Es hermosa para Lolo (por su hijo), totalmente", lanzó con humor coqueteando con la posibilidad de un futuro romance con su hijo menor, Lorenzo de cinco años.
El momento curioso llegó cuando Tinelli le regaló una cartera a Matilda. Pero la niña no le llamó la atención el juguete, sino que se sintió atraída por el monitor donde ella se reflejaba. “Le gusta la cámara como a la mamá”, bromeó Marcelo.
En tanto, mientras la cámara ponchaba a la nena, el showman hacía chistes e intentaba obtener más información de la nueva conquista de Luli. Es que minutos antes Ángel de Brito deschavó a la rubia al contar que está saliendo con un amigo del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
"Anoche (por el lunes) pasó la noche con él... Además, él conoce a Matilda. Es argentino, empresario, economista", aportó la periodista Noelia Antonellia, sentada un costado del estudio.
"Pero, perdón, ¿no es Martín Redrado, entonces? ¿Milei no?, Espert no, Dujovne no, Caputo, no sé, tiro economistas así. ¿Lousteau?", le dijo entre risas Tinelli
Finalmente Luli bailó una canción de Justin Timberlake, Can't stop the feeling, y hubo debate en el jurado por los tiempos de la coreografía. Acumuló 15 puntos.