Si bien hay un rango horario muy amplio entre la tarde del sábado y la del domingo, se cree que el robo pudo haberse cometido de noche o de madrugada, aprovechando el poco movimiento que hay en la zona.
Por lo general, esa zona del Bajo neuquino queda prácticamente desierta avanzada la noche, y los negocios sin mayores protecciones quedan expuestos al accionar delictivo.
Desprotegido
El local Pies Descalzos no contaba con un sistema de alarma, por lo que fue un blanco sencillo para los delincuentes. La Policía esperaba obtener información a través de los vecinos para ver si habían escuchado algún ruido extraño.
El comisario detalló que los propietarios se encontraban realizando algunas modificaciones en el comercio y por eso volvieron el domingo a las 18 al lugar para avanzar con la obra.
Según las primeras estimaciones, los delincuentes se alzaron con un importante botín que ronda los 50 mil pesos en prendas de vestir y alrededor de 500 pesos que había en la caja registradora.
La Policía no descartó ayer que los delincuentes que robaron el local tengan alguna vinculación con el robo de ropa que se produjo en la calle Juan B. Justo, debido a que el modus operandi fue similar. Tampoco descartaban que el botín se haya fraccionado para ser vendido en las ferias que funcionan en la ciudad durante los fines de semana.
El otro saqueo que conmovió
El golpe al negocio de ropa en la zona del Bajo se dio a tan sólo dos días de haberse registrado otro similar en pleno centro de la ciudad de Neuquén.
En aquella oportunidad, los ladrones saquearon un local en la calle Juan B. Justo al 300, cuya propietaria es una joven emprendedora que recién comenzaba a incursionar en el comercio.
Para tal fin, la mujer había solicitado un crédito para poder comprar mercadería y hacer frente a los gastos del alquiler. El negocio lo inauguró el 15 de febrero con todas las expectativas de quien abre un emprendimiento de estas características por primera vez. Sin embargo, los ladrones no tuvieron piedad y en cuestión de minutos le derrumbaron el sueño. Le robaron mercadería por un valor aproximado a los 70.000 pesos.
La joven dijo que haría todos los esfuerzos posibles para vender lo poco que le habían dejado, aunque no tenía la certeza de poder continuar con el negocio por el que tanto había trabajado.