En su mayoría, los motochorros apuntan a las mujeres que viajan solas y tienen objetos de valor a la vista del asiento del acompañante. Entonces al momento de bajar la velocidad para detenerse en los semáforos, cometen el delito. Por este motivo, la Policía siempre recomienda no dejar nada en ese lugar.
El último caso que se había conocido fue el pasado 20 de noviembre cuando una mujer estacionó sobre Bouquet Roldán para dejar a su hija en el Jardín. En ese instante, un delincuente se acercó corriendo hasta el vehículo y le rompió de un piedrazo el vidrio del acompañante para luego robarse la cartera que estaba sobre el asiento. La víctima pudo ver toda la escena a escasos metros y por más que intentó detener al motochorro, éste logró escapar y se subió a la moto que lo estaba esperando.