Al entender lo que estaba pasando, la primera reacción de la joven fue correr para alejarse del peligro. Hizo unos metros por calle Entre Ríos hasta una cerrajería, donde buscó refugio.
En el lugar, además del vendedor, se encontraban dos chicos comprando. Detrás de ella entró su perseguidor, que al ver a más personas en el local se quedó esperando pacientemente sin sacarle la mirada de encima. Lejos de intimidarse, Viviana le sostuvo la mirada.
Con el paso de los minutos y la demora de los jóvenes que compraban, el hombre depuso sus intenciones y abandonó el comercio, en dirección opuesta al lugar donde había quedado su cómplice con el auto.
Fue entonces cuando la chica les contó lo sucedido a quienes estaban comprando y uno de los jóvenes salió a ver si el perseguidor seguía ahí. La tranquilizaron al informarle que el hombre ya no estaba en las inmediaciones ni tampoco el auto en el que se transportaba.
Más ataques en la misma zona
Se defendió con una resma
En mayo, una joven denunció un ataque en Santa Fe y Caviahue. Golpeó al agresor con una resma que había ido a comprar.
Sabía karate y pudo zafar
Un hombre intentó subir, en diciembre, a una joven de 17 años a un auto. Fue en Santa Fe e Islas Malvinas.
Se escondió en un kiosco
Un par de días después, una chica de 16 años se refugió en un kiosco cuando intentaron subirla a una camioneta en Talero y Tucumán.