Washington
Donald Trump ayer volvió a tener un día de furia. Y advirtió: “Es tiempo de que seamos duros”. El presidente de EE.UU. defendió las polémicas conversaciones telefónicas que sostuvo con los líderes de México y Australia, indicando que su gestión “debe ser dura” ante otros países que, según su opinión, han tomado ventaja en las negociaciones bilaterales con los Estados Unidos, luego del revuelo que surgió tras la revelación de un tono elevado que usó el mandatario en dichas llamadas.
Según Trump, los estadounidenses “no deben preocuparse” por las informaciones que circulan sobre las conversaciones. Un funcionario de la Casa Blanca le aseguró a la agencia AP que Trump le dijo al mandatario mexicano Enrique Peña Nieto que podría mandar militares a enfrentar a los “bad (malos) hombres ahí” a menos que el ejército de México haga más para controlar la situación, aunque la fuente comentó que fue en tono coloquial.
A su vez, el republicano le indicó al primer ministro de Australia, Malcolm Turnbull, que la conversación que estaban manteniendo era, “por lejos, la peor” de las cinco que había sostenido ese día con mandatarios internacionales, incluido Vladimir Putin de Rusia. “El mundo está en problemas. Pero vamos a resolverlo, es lo que hago. Créanme. Cuando hablan de las duras llamadas que estoy teniendo, no se preocupen. Simplemente no se preocupen. Debemos ser duros, es tiempo de que seamos duros. Estamos siendo aventajados virtualmente por todas las naciones del mundo. Eso no volverá a pasar”, señaló Trump en su mensaje en el Desayuno de Oración Anual, una reunión con líderes religiosos.