Actualmente familiares y amigos son los que les brindan por temporadas un techo para vivir.
Ambos vivieron junto a sus padres todo la vida. Durante 8 años estuvieron en General Alvear, Mendoza, pero regresaron a Cipolletti tras denunciarlos por maltrato.
8 años la familia vivió en Mendoza hasta que regresaron a Cipolletti por los malos tratos que sufrían.
"Ellos creen en la brujería, y los malos tratos e insultos eran algo cotidiano", explicó Ana, que quiere conseguir un empleo para poder mantener a su hermano.
La historia de los hermanos generó una gran conmoción en Cipolletti, donde ya hay gente que quiere colaborar con ropa y medicamentos pero los hermanos piden auxilio a la comuna y a la Provincia para terminar con la vida nómada que llevan hasta ahora.