El jefe de Gabinete aseguró que presentó la documentación y reconoció que omitió declarar fondos vinculados a inversiones en criptomonedas.
El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, quedó en el centro de una fuerte polémica política y judicial luego de reconocer públicamente que durante años mantuvo ahorros no declarados junto a su esposa, Bettina Angeletti. La admisión se produjo en medio de la investigación por presunto enriquecimiento ilícito que lo tiene bajo la lupa de la Justicia.
El funcionario confirmó que presentó su declaración jurada correspondiente a 2025 y que también entregó rectificativas de los períodos 2023 y 2024 ante la Oficina Anticorrupción. E n ese contexto, aceptó que había omitido declarar una suma cercana al medio millón de dólares, que según su explicación fue acumulada antes de ingresar a la función pública.
La frase que generó mayor repercusión fue su reconocimiento de que esos fondos habían sido conservados fuera del circuito formal. “Ahorramos en negro”, admitió Adorni, al intentar explicar el origen de parte de su patrimonio. Según sostuvo, esos recursos provenían de años de trabajo en el sector privado, de ahorros familiares y de inversiones en criptomonedas realizadas principalmente entre 2014 y 2018.
El titular de ministros admitió haber ocultado 500.000 dólares en sus declaraciones juradas anteriores, producto de supuestas inversiones de dinero "en negro" en bitcoins. Según explicó, invirtió unos USD 200.000 y ganó USD 300.000.
El funcionario planteó en Mesa Chica, por LN+, que la omisión fue “un error” y afirmó que pagará los impuestos que correspondan. También remarcó que decidió ordenar su situación patrimonial por recomendación de su abogado, quien le habría sugerido reconstruir el origen de sus bienes y dejar asentado que los fondos cuestionados eran anteriores a su desembarco en el Estado.
La explicación, sin embargo, abrió un nuevo frente de controversia. En marzo, cuando ya existían cuestionamientos sobre su crecimiento patrimonial, Adorni había asegurado en conferencia de prensa que todo lo que debía estar declarado estaba informado ante los organismos correspondientes. Ahora, con sus nuevas declaraciones, reconoció que había información que no figuraba en sus presentaciones anteriores.
El jefe de Gabinete sostuvo que parte de su patrimonio se originó tras la muerte de su padre, en 2002, y que luego, con el paso de los años, unificó sus ahorros con los de su esposa. También dijo que comenzó a invertir en bitcoin en 2013 y que al año siguiente incrementó esas operaciones. De acuerdo con su versión, la pareja invirtió alrededor de 200 mil dólares y obtuvo una ganancia cercana a los 300 mil.
Adorni buscó diferenciar esos fondos de su actividad como funcionario. Insistió en que el dinero había sido generado durante su vida privada y antes de asumir responsabilidades públicas. “La criptomoneda era mi manera de demostrar mis ahorros previos a la función pública”, señaló durante la entrevista.
La causa judicial está a cargo del fiscal Gerardo Pollicita, quien investiga si existe correspondencia entre los ingresos declarados por Adorni, su nivel de gastos, sus propiedades, sus deudas y distintas operaciones realizadas en los últimos años. El expediente se activó luego de que trascendiera un viaje familiar en avión privado a Punta del Este, episodio que puso bajo observación el estilo de vida del funcionario.
Entre los puntos que analiza la Justicia aparecen gastos en dólares, movimientos vinculados a inmuebles, deudas privadas, consumos con tarjetas de crédito y reformas en una propiedad. Adorni rechazó las sospechas y aseguró que cuenta con documentación para respaldar el origen de su patrimonio. También cuestionó el tratamiento mediático del caso y afirmó que desde el inicio se sintió juzgado antes de poder dar explicaciones.
El funcionario reconoció que pensó en renunciar, pero dijo que finalmente decidió continuar en el cargo. Aseguró que le dolieron las acusaciones en su contra y sostuvo que su salida habría significado ceder ante una ofensiva política. “El objetivo no soy yo, sino voltear al Gobierno”, afirmó, al vincular la denuncia con un intento de desgastar al presidente Javier Milei.
En paralelo, Adorni se adhirió al régimen simplificado de Ganancias incorporado en la denominada ley de inocencia fiscal. Según explicó, lo hizo para que ARCA confeccione su declaración jurada y negó estar utilizando otros beneficios de esa normativa. De todos modos, esa herramienta puede ordenar su situación tributaria, pero no lo libera de responder ante la Justicia por el origen de los fondos investigados.
Sobre una vivienda vinculada a su esposa, dijo que había aspectos formales que ahora está corrigiendo. Además, mencionó una hipoteca sobre un departamento de la calle Asamblea y explicó que esa operación estuvo relacionada con un préstamo utilizado para adquirir otra propiedad.
Adorni también habló sobre la posibilidad de retomar sus conferencias de prensa, negó haber querido ser candidato a jefe de Gobierno porteño y sostuvo que su lugar dentro del oficialismo dependerá de lo que le pida el Presidente. Además, se mostró confiado en que la gestión de Milei buscará proyectarse hacia un nuevo mandato en 2027.
El caso, lejos de cerrarse, suma ahora un elemento clave: la presentación de la declaración jurada y de las rectificativas. Esos documentos serán parte del análisis judicial y político sobre el crecimiento patrimonial del jefe de Gabinete. Mientras Adorni insiste en que se trató de ahorros privados no declarados y promete pagar lo que corresponda, la investigación deberá determinar si sus explicaciones alcanzan para justificar el origen y la evolución de sus bienes.