El Malbrán confirmó los casos y uno de los pacientes necesitó internación. El linaje permanece bajo vigilancia internacional.
El Instituto Malbrán detectó los primeros tres casos en Argentina de la variante BA.3.2 del Covid.La vigilancia genómica que realiza la Administración Nacional de Laboratorios e Institutos de Salud permite conocer qué linajes del virus están presentes en el país y detectar la llegada de nuevas variantes.
Todos fueron identificados con la secuenciación genética de muestras tomadas entre fines de abril y mediados de julio.
Uno de los pacientes necesitó ser internado debido a enfermedades previas, pero los tres evolucionaron favorablemente. El Ministerio de Salud aclaró que, con la información disponible, el nuevo linaje no implica un peligro mayor que las otras variantes de coronavirus que circulan actualmente.
La aparición de BA.3.2 tampoco modificó el escenario epidemiológico del país. La circulación del SARS-CoV-2 continúa en niveles bajos y estables, según el último Boletín Epidemiológico Nacional.
Tres de las muestras analizadas, equivalentes al 14% del grupo analizado, correspondieron a BA.3.2. La confirmación se hizo varias semanas después de la toma de las muestras.
La vigilancia genética requiere un proceso de selección, análisis y comparación que no se realiza enseguida sobre cada diagnóstico positivo.
Los tres pacientes viven en territorio bonaerense. Las autoridades no dieron información sobre sus edades, municipios de residencia ni posibles vínculos entre ellos.
BA.3.2 es un descendiente de Ómicron BA.3 y fue identificado por primera vez en Sudáfrica en noviembre de 2024. La Organización Mundial de la Salud lo incorporó en diciembre de 2025 a la categoría de variante bajo monitoreo, que indica cambios genéticos que justifican un seguimiento más cercano para conocer su capacidad de transmisión, su respuesta frente a la inmunidad y su posible impacto sobre las internaciones.
En los primeros meses de 2026, BA.3.2 fue detectada en al menos 23 países de África, Asia, Europa, América del Norte y Oceanía. Antes de la confirmación argentina, en el continente americano había registros en Estados Unidos, Canadá, Puerto Rico, Costa Rica y Guyana Francesa.
La variante tiene diferencias importantes frente a otros descendientes de Ómicron. Los estudios de laboratorio observaron una menor respuesta de algunos anticuerpos neutralizantes, motivo por el cual permanece dentro del seguimiento internacional.
El Ministerio de Salud señaló que BA.3.2 “no representa actualmente un riesgo adicional sustancial para la salud”. No existen tampoco, al menos hasta ahora, evidencias de que provoque cuadros más graves, más internaciones o una mayor cantidad de muertes.
La evaluación de la OMS llegó a una conclusión similar. Aunque el linaje tiene más resistencia frente a determinados anticuerpos, no demostró una ventaja sostenida de crecimiento sobre las variantes que circulan al mismo tiempo.
Las vacunas disponibles, además, continuarían ofreciendo protección frente a la enfermedad grave. La disminución de la neutralización observada en laboratorio no equivale por sí sola a una pérdida completa de la defensa generada por la vacunación o por infecciones anteriores.
En la Argentina, uno de los tres pacientes necesitó internación por sus comorbilidades previas. El informe oficial no vinculó esa hospitalización con una mayor agresividad de la variante BA.3.2 y confirmó que todos presentaron una evolución favorable.