La víctima de 76 años fue encontrado sin vida en su casa. Los hijos brindaron impactantes testimonios sobre el calvario que vivía la mujer.
Gran conmoción se vivió en las últimas horas tras conocerse que una mujer de 79 años mató a su esposo de un disparo en la cabeza. Tras el ataque, la mujer llamó a uno de sus hijos y confesó el crimen con una impactante frase.
El brutal episodio ocurrió durante la madrugada del lunes en Villa Alem. La víctima, Manuel Hipólito Rodríguez de 76 años, se encontraba en una de las habitaciones sin vida, y su esposa Blanca Argatt estaba en estado de shock cuando llegó uno de sus hijos que vive en la casa lindera.
Por el momento se desconoce cómo se habría llegado a ese desenlace, aunque se pudo establecer que la mujer efectuó dos disparos: uno en la cabeza y otro en el pecho de su marido.
Carlos Sale, el fiscal de la ciudad de San Miguel en Tucumán - a cargo de la investigación- dictaminó que debido a la avanzada edad de la mujer, continúe el proceso judicial en libertad.
El arma, según confirmaron los peritos, estaba en el suelo de la escena del crimen. Los tres hijos dijeron que no sabían que sus padres tenían una y sospechan que Argatt podría haberla comprado o pedido para cometer el crimen.
Con el avance de la investigación, los tres hijos del matrimonio declararon que su madre sufría situaciones de violencia física y psicológica, reveló La Gaceta.
"Desde hace años vive un infierno", declaró al mismo medio María Emilia, una vecina de la pareja. Eugenia, otra vecina de Villa Alem, habló sobre cómo era Blanca: "A la señora la conocía perfectamente. Las veces que conversé con ella siempre la vi tranquila y muy calmada. Jamás pensé que podría hacer algo así. Algo debió haber ocurrido", reveló.
Según la reconstrucción inicial, después de llamar a su hijo para pedirle que fuera a la casa, Blanca Argatt habría dado una impactante explicación sobre lo ocurrido: "Ya está. Muerto el perro, se acabó la rabia".
El fiscal Sale confirmó que la víctima ejercía violencia contra la mujer. "Años atrás Rodríguez no le habría permitido acompañar a su hija cuando padecía una enfermedad terminal. Tampoco le habría permitido despedirse de ella por última vez. Al parecer, todo habría sido porque su esposo sentía celos de la relación que mantenía con su yerno", detalló el medio local.
Mientras avanza la investigación, la mujer será acusada de homicidio agravado por el vínculo. Sale no dispuso su aprehensión, sino que ordenó que sea alojada en la casa de una de sus hijas hasta que se profundice la pesquisa.
Los testimonios recogidos en el barrio apuntaron además a una relación conflictiva. Una vecina aseguró que se comentaba que Rodríguez "no la trataba bien" y que la mujer se quejaba porque su esposo no le permitía ver a sus hijas.
Un brutal femicidio se registró este lunes, donde un hombre asesinó a su esposa a puñaladas. Un familiar de la pareja fue quien alertó al 911 y el acusado reconoció inmediatamente el crimen: "Se me fue la mano".
Al llegar al lugar, los efectivos hallaron a la mujer con heridas cortantes en distintas partes del cuerpo, rodeada de un charco de sangre, ya sin vida. También secuestraron un cuchillo que sería analizada para determinar si fue utilizada durante el ataque.
El hecho ocurrió en la vivienda que compartían en un domicilio de la calle Asunción al 2800, de Mariano Acosta, en Merlo. La víctima, de 62 años, fue identificada como Silvia Beatriz Mina y el acusado como Marcelo Tesio de 64.